Everton pidió a la Federación de Fútbol de Chile que dé por cerrada la llave de octavos de final de la Copa Chile contra Universidad de Chile y anunció una querella criminal, dos días después de que el partido de ida fuera suspendido en el Estadio Sausalito de Viña del Mar por el lanzamiento de bengalas desde el sector de la barra visitante.
El encuentro se jugó el jueves 24 de septiembre. La U ganaba 1-0 con gol de Juan Martín Lucero a los 61 minutos cuando, a los 83, el árbitro Piero Maza detuvo el juego de forma definitiva.
Bengalas, butacas quemadas y una tribuna evacuada
Desde la galería visitante salieron bengalas, fuegos artificiales y bombas de ruido hacia la cancha y hacia otros sectores del estadio. Una de las bengalas pasó cerca del delantero Maximiliano Guerrero mientras se disponía a ejecutar un córner, y cayeron proyectiles en la tribuna oficial. Hubo butacas quemadas en el sector premium, y el público de la marquesina —familias y adultos mayores, según la descripción del club local— tuvo que ser evacuado. No se reportaron heridos.
"Había mucho riesgo [de seguir], en esas condiciones no se puede jugar", explicó Maza, quien indicó que corresponde a la Federación definir cuándo se disputan los minutos que faltan.
Dos clubes, dos lecturas
El gerente general de Everton, Rodrigo Robles, sostuvo que las bengalas fueron lanzadas "de manera directa y deliberada" y que pusieron en peligro a "jugadores, árbitros y especialmente espectadores, incluidos familias y niños". Calificó el episodio de inédito en el fútbol chileno, anunció acciones penales y argumentó que no existen condiciones de seguridad para que su plantel juegue la vuelta en el Estadio Nacional, prevista para el domingo a las 17:30.
La presidenta de Azul Azul, Cecilia Pérez, rechazó la solicitud. La llamó antideportiva y desproporcionada, recordó que hinchas de Everton también habían usado pirotecnia en el primer tiempo y subrayó que su equipo ganaba cuando el partido se detuvo, a ocho minutos del final. "La decisión está en el directorio de la Federación", señaló.
Ese es, en efecto, el punto: ninguna de las dos peticiones se resuelve en la cancha. La Federación debe decidir primero si los minutos restantes se juegan y, después, si alguien pierde la serie en el escritorio. Hasta que lo haga, el 1-0 de Sausalito no vale ni como resultado ni como eliminatoria.
Con información de Emol y La Tercera.




