Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido dos Trabalhadores (PT, Partido de los Trabajadores), fue reelegido presidente de Brasil en la segunda vuelta celebrada el domingo 25 de octubre. El resultado fue proclamado por el presidente del Tribunal Superior Eleitoral (TSE, máximo tribunal electoral brasileño), el ministro Kassio Nunes Marques, en una conferencia de prensa en la sede del tribunal, en Brasilia, ya en la madrugada del lunes.
Lula recibió 64.256.232 votos, es decir, el 51,79% de los votos válidos. El senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), obtuvo 59.826.041 votos, equivalentes al 48,21%. La diferencia entre ambos fue de 4.430.191 votos.
Es el cuarto mandato de Lula, que gobernó el país entre 2003 y 2010 y volvió al poder en 2023. La toma de posesión está prevista para el 1 de enero de 2027.
La participación fue mayor que en la primera vuelta
El electorado brasileño supera los 158 millones de personas, y cerca de 128,2 millones acudieron a las urnas. La abstención se situó en torno al 19,2%, por debajo del 21,08% registrado en la primera vuelta, el 4 de octubre.
La suma de los votos de los dos candidatos corresponde a 124,08 millones de votos válidos. La diferencia respecto a la participación indica unos 4,1 millones de votos en blanco y nulos, una cifra próxima al margen que separó a los dos contendientes.
Nunes Marques aprovechó la conferencia para hacer un balance de la votación. "Realizamos las elecciones más inclusivas de la historia de la República brasileña", afirmó. Sobre la decisión que amplió el horario de votación, el ministro fue más cauto: "Prorrogar una elección es posible, pero hay que pensarlo y estructurarlo". También dijo que la justicia electoral investigará las quejas por falta de transporte para los votantes: "La eventual insuficiencia de transporte siempre será investigada y enfrentada por la justicia electoral".
"Tengo que gobernar para 215 millones de brasileños"
En su primer pronunciamiento tras confirmarse la victoria, Lula adoptó un tono conciliador y dijo que la disputa electoral terminaba allí. "Ahora ya no tenemos adversario. Tengo que gobernar para 215 millones de brasileños", declaró. Y añadió: "Nadie está obligado a querer al presidente electo, pero este presidente fue elegido para gobernar para todos".
El presidente reelegido prometió buscar diálogo con el Congreso que asume en 2027 —donde el PL eligió las mayores bancadas en ambas cámaras— y señaló que la regulación de las grandes plataformas digitales tendrá espacio en el nuevo mandato.
El derrotado cuestiona la ampliación del horario
Flávio Bolsonaro habló en Brasilia y dijo que no reconoce el resultado. "Es imposible reconocer los resultados de las elecciones en el contexto en que ocurrieron estas cosas", afirmó el senador, que concentró sus críticas en la decisión judicial que prorrogó la votación hasta las 19h en todo el país. "No voy a aceptar que se hayan cambiado las reglas del juego en medio del juego", dijo.
El senador anunció que irá a los tribunales. "Vamos a usar nuestro departamento jurídico, vamos a pedir la anulación de estas elecciones", declaró. También alegó que fiscales del PL fueron retirados de la sala de totalización durante la pausa en el recuento: el TSE interrumpió la divulgación de las cifras con el 0,25% de las urnas electrónicas totalizadas, después de que el ministro Cristiano Zanin prorrogara la votación. Hasta el cierre de esta nota, la acción de anulación no había sido presentada.
Con información del Tribunal Superior Eleitoral y de Times Brasil/CNBC Brasil.




