La Unión Europea abrió este martes en Luxemburgo dos nuevos bloques de las negociaciones de adhesión de Ucrania: el clúster 2, de mercado interior, y el clúster 3, de competitividad y crecimiento inclusivo. Kiev pasa a tener cuatro de los seis clústeres abiertos, y el bloqueo que frenaba el proceso desde mediados de año se deshizo la víspera, cuando Hungría liberó la decisión.
El encuentro fue la 4ª Conferencia de Adhesión con Ucrania. La delegación europea estuvo encabezada por Thomas Byrne, ministro de Estado de Asuntos Europeos y Defensa de Irlanda, en nombre de la Presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea, con la participación de la comisaria de Ampliación, Marta Kos. La delegación ucraniana fue dirigida por el viceprimer ministro Vsevolod Chentsov.
"Hemos alcanzado hoy otro hito en el camino de Ucrania hacia la adhesión a la UE", dijo Byrne, según el comunicado difundido por el Consejo de la Unión Europea. Los mismos dos clústeres se abrieron el mismo día para Moldavia, que negocia en paralelo.
Lo que exigía Hungría
La apertura requería unanimidad entre los 27 Estados miembros, y Budapest fue durante meses la única capital que la retenía. El gobierno húngaro vinculaba cualquier avance a garantías para la minoría húngara que vive en Ucrania, una disputa que se remonta a la ley de educación ucraniana de 2015 y a la ley de lenguas de 2017, que restringieron el uso de idiomas minoritarios en las escuelas.
El tono cambió después de que Péter Magyar ganara las elecciones húngaras de abril y sustituyera el bloqueo general de Viktor Orbán por una negociación punto por punto: Budapest empezó a reclamar compromisos concretos en lugar de congelar todo el proceso. El entendimiento final llegó tras una conversación el lunes en Luxemburgo entre el canciller ucraniano Andrii Sybiha y su homóloga húngara, Anita Orbán, según Euronews. Los 27 aprobaron ese mismo día las posiciones negociadoras.
Lo que dice la ley de las minorías
La pieza clave la votó la Verkhovna Rada, el parlamento ucraniano, en dos lecturas en una sola sesión. Las reformas de la ley de educación crean un estatuto jurídico propio para las escuelas en las que más de la mitad del alumnado estudia en una lengua minoritaria que sea idioma oficial de la UE, un criterio que abarca el húngaro, el rumano y el búlgaro, y deja el ruso fuera del alcance de la norma.
Las escuelas que ya cumplían el requisito cuando la ley entró en vigor conservan ese estatuto si al menos el 20% de sus alumnos sigue estudiando en esa lengua. El texto también amplía el uso de las lenguas minoritarias en actividades y comunicaciones escolares, añade salvaguardas para la enseñanza en lengua materna cuando las escuelas se reorganizan o cierran y permite a los alumnos pedir la traducción de las preguntas de examen, salvo en las materias de lengua y literatura. El ucraniano sigue siendo la lengua de la enseñanza estatal.
Para Transparencia Internacional Ucrania, el episodio mostró más voluntad política que avance de la reforma: "Una parte significativa de las reformas de la Hoja de Ruta está todavía por delante", dijo Andrii Borovyk, director ejecutivo de la organización, que considera el ritmo general atrasado respecto a las metas fijadas en junio.
Cuatro de seis, y lo que falta
Quedan pendientes el clúster 4, de la Agenda Verde, y el clúster 5, de recursos, agricultura y cohesión, este último señalado como el más litigioso, porque integrar el sector agrícola ucraniano en la Política Agrícola Común afecta a subsidios y competencia en países con un fuerte lobby rural.
Abrir un clúster, además, no es cerrarlo: el cierre de cada bloque también exige unanimidad, de modo que cualquiera de los 27 puede frenar el proceso más adelante. Diplomáticos húngaros y ucranianos trabajan para concertar un primer encuentro bilateral entre Volodímir Zelenski y Magyar, posiblemente al margen de la cumbre europea de esta semana en Bruselas, sin fecha ni confirmación oficial.
Con información del Consejo de la Unión Europea, Euronews y United24 Media.




