El gobierno federal de Brasil publicó este jueves (15) en el Diário Oficial da União el Decreto 13.138, firmado el día anterior, que reglamenta el Marco Legal da Indústria de Jogos Eletrônicos (marco legal de la industria de videojuegos) — la Ley 14.852, sancionada en mayo de 2024. Hasta ahora la ley existía sin reglas de aplicación; el decreto es lo que la vuelve operativa, y entra en vigor en la fecha de su publicación.
El texto trata los videojuegos como obra audiovisual interactiva y producto cultural, y de esa definición se desprende la parte más concreta de la medida.
El dinero: Ancine y el fondo sectorial
El artículo 6 atribuye a la Agência Nacional do Cinema (Ancine, agencia nacional del cine) la tarea de disciplinar cómo el sector accede a los mecanismos de incentivo de la Lei do Audiovisual (ley del audiovisual, Ley 8.685/1993). La agencia también deberá proponer los criterios de presentación de proyectos de juegos al Fundo Setorial do Audiovisual (fondo sectorial del audiovisual), cuya secretaría ejecutiva ejerce, y definir qué caracteriza a un juego brasileño independiente.
En la práctica, es la puerta de entrada del sector a las convocatorias y los incentivos fiscales que ya financian cine y televisión en el país, algo que los estudios de videojuegos pedían desde la aprobación de la ley. El decreto también prevé simplificar la importación de herramientas consideradas esenciales para el desarrollo.
Game Brasil, repositorio y red de formación
Los artículos 8 y 9 crean Game Brasil, descrito en el decreto como una plataforma pública y gratuita destinada a catalogar, divulgar y promover videojuegos brasileños, bajo coordinación del Ministério da Cultura (Ministerio de Cultura). La plataforma podrá mantener un repositorio de juegos financiados con dinero público, disponible para instituciones públicas de enseñanza, investigación y salud, con respeto a los derechos de autor y a la propiedad industrial.
El ministerio también podrá articular una red nacional voluntaria de espacios de formación, experimentación e investigación, abierta a universidades, laboratorios, estudios, museos, incubadoras y parques tecnológicos, y ofrecer formación a través de la Escola Solano Trindade. Al Ministério da Educação (Ministerio de Educación) le corresponde apoyar cursos, investigación y extensión, inclusive mediante el Pronatec (programa de formación profesional), con prioridad de acceso y permanencia para grupos socialmente vulnerables o subrepresentados.
Los e-sports entran en el sistema deportivo nacional
Los artículos 18 y 19 reconocen los deportes electrónicos como actividad deportiva competitiva, individual o por equipos. Las organizaciones del segmento podrán integrar el Sistema Nacional do Esporte (Sinesp, sistema deportivo nacional), con arreglo a la legislación deportiva, y el Ministério do Esporte (Ministerio del Deporte) queda encargado de incluir la modalidad en las políticas de formación de atletas, competiciones, investigación, integridad, inclusión y accesibilidad.
Salud, entrenamiento y protección de la infancia
Los artículos 16 y 17 otorgan al Ministério da Saúde (Ministerio de Salud) la competencia de reglamentar usos terapéuticos de los juegos, con finalidades, parámetros de uso y requisitos técnicos y sanitarios. Los juegos usados en entrenamiento por simulación deberán cumplir criterios mínimos de fidelidad de la simulación, diseño instruccional, desempeño técnico, usabilidad y accesibilidad, seguridad y privacidad, protección de datos personales, tiempo adecuado de uso y supervisión humana proporcional al riesgo.
La ejecución de la política debe observar las reglas de protección de niños y adolescentes, y los proveedores deben adoptar medidas de diseño universal y accesibilidad en los juegos y en sus comunidades oficiales.
Las cifras del sector
En la firma, la ministra de Cultura, Margareth Menezes, resumió la tesis del decreto en una frase: "Game é cultura, game é audiovisual" (el videojuego es cultura, el videojuego es audiovisual). Según ella, el país tiene cerca de 115 millones de jugadores y el mercado mueve entre R$ 12.000 millones y R$ 13.000 millones al año, lo que sitúa a Brasil entre los mayores del mundo por consumo.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva leyó la misma cifra al revés: "Brasil no puede limitarse a ser un gran mercado consumidor de juegos creados en otros países." Ahí está la apuesta del decreto: la distancia entre un gran mercado de consumo y una industria exportadora no se cierra con reconocimiento jurídico, pero sin acceso al fomento tampoco empieza a cerrarse.
La ley de 2024 alcanza juegos para computadoras, consolas, celulares y plataformas en línea, incluidas la realidad virtual y aumentada, y no se aplica a apuestas deportivas, juegos de azar u otras modalidades con premios en dinero.
Con información del Planalto (texto del Decreto 13.138/2026), de Agência Brasil y del Ministério da Cultura.




