Colombia inauguró este miércoles su embajada ante Israel en Jerusalén. Con el acto, el país entra en el grupo reducido de Estados que mantienen su representación diplomática en una ciudad cuyo estatuto sigue en disputa, y cierra el ciclo de distanciamiento que se abrió hace dos años.
La ceremonia
El canciller colombiano, Omar Bula, y el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Sa'ar, encabezaron la inauguración. Sa'ar firmó el libro de visitas de la sede y calificó la jornada como "una fecha importante para el Estado de Israel", según la agencia AFP. Bula presentó la apertura como un paso concreto hacia el restablecimiento pleno de una relación que, dijo, "nunca debió haber sido interrumpida".
La misión queda a cargo de la embajadora Tania Gilinski, que describió a Israel como socio estratégico de Colombia frente al terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, y situó la seguridad como prioridad compartida por los dos países.
De la ruptura al giro
La apertura revierte la decisión del gobierno anterior. En 2024, el entonces presidente Gustavo Petro rompió relaciones diplomáticas con Israel en protesta por la ofensiva militar en Gaza. Abelardo de la Espriella, que asumió la Presidencia el 7 de agosto de 2026, había prometido durante la campaña trasladar la sede a Jerusalén como gesto de respaldo a Israel.
No es el primer movimiento en esa dirección. En agosto, su gobierno reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, el territorio que Israel tomó a Siria en la guerra de 1967. Hasta entonces, Estados Unidos era el único país que había reconocido esa reclamación, en 1981.
La sede colombiana había salido de Jerusalén hace 46 años, en línea con la posición mayoritaria de la comunidad internacional tras la anexión israelí de la parte oriental de la ciudad.
Una lista corta
La mayoría de los países mantiene su embajada en Tel Aviv, con el argumento de que el estatuto de Jerusalén debe resolverse en un acuerdo entre israelíes y palestinos. Israel ocupa el este de la ciudad desde 1967 y lo anexionó después; esa zona, de mayoría árabe, es reclamada por los palestinos como capital de un futuro Estado, y la anexión no es reconocida por la comunidad internacional.
Estados Unidos trasladó su embajada a Jerusalén en 2018, durante el primer mandato de Donald Trump. Después lo hicieron Guatemala, Honduras, Paraguay, Fiyi y Papúa Nueva Guinea. En Argentina, Javier Milei ha prometido el mismo movimiento.
Con Colombia, son ya cuatro los países latinoamericanos con embajada en la ciudad: un bloque pequeño en términos globales, pero significativo dentro de la región, donde la política hacia Israel se ha vuelto una línea divisoria entre gobiernos.
Con información de AFP, La Nación (Paraguay), Infobae y Semana.




