El Congresso Nacional (Congreso Nacional) de Brasil promulgó el viernes (16), en sesión solemne, la Enmienda Constitucional nº 141, que pone fin al régimen 6x1 —seis días de trabajo por uno de descanso— y reduce la jornada semanal de 44 a 40 horas sin recorte salarial. El texto nació como PEC 221/2019 y fue aprobado en el Senado el miércoles (14), en las dos vueltas que exige la Constitución, por 75 votos a 1 en cada votación.
El único voto en contra fue del senador Hamilton Mourão (Republicanos-RS), ex vicepresidente de Brasil, según Agência Brasil. La oposición había intentado impedir que la propuesta llegara al pleno, pero liberó a su bancada una vez convocada la sesión, y la mayoría de sus senadores acompañó el texto. Los líderes opositores no asistieron a la promulgación.
La transición dura 14 meses, en dos escalones
La enmienda no entra en vigor de una sola vez. El calendario tiene dos escalones:
- En un plazo de 60 días desde la publicación, todo empleado pasa a tener dos días de descanso semanal remunerado y la jornada máxima baja de 44 a 42 horas semanales;
- Doce meses después de ese primer recorte —es decir, unos 14 meses tras la promulgación—, el techo llega a 40 horas semanales, también sin reducción de salario.
Las cláusulas de contrato y de convenio incompatibles con las nuevas reglas pierden validez al término del plazo de 60 días. Las jornadas que ya son de 40 horas o menos no se reducen de forma proporcional.
Un cálculo simple dimensiona la fase intermedia: 42 horas repartidas en cinco días equivalen a 8 horas y 24 minutos diarios, algo más que el límite de 8 horas que la Constitución fija al terminar la transición. Esa diferencia es la que pasa a tratarse como horas extra cuando concluya el período de adaptación.
Qué puede hacer todavía la negociación colectiva
La enmienda deja espacio para la negociación. Durante la transición, un convenio o acuerdo colectivo puede ampliar la jornada diaria para acomodar las 42 horas semanales, siempre que se preserven los dos días de descanso. Se admite la compensación de días libres, con un promedio de dos por semana a lo largo del mes y al menos un descanso cada siete días, informa Agência Senado.
Las categorías con jornadas especiales pueden compensar sábados o domingos trabajados, manteniendo ese promedio de dos días libres remunerados por semana. En la lectura de Agência Brasil, la regla de compensación dentro del mismo mes calendario mantiene en pie la posibilidad de un régimen semejante al 6x1 cuando exista convenio colectivo, un punto que probablemente alimentará el debate sobre la reglamentación.
Título universitario, tercerizados y pequeños negocios
Los empleados con título universitario que ganen a partir de 2,5 veces el techo del Regime Geral de Previdência Social (el sistema general de seguridad social) —hoy R$ 21.188,87— quedan fuera de las reglas de duración y control de jornada, siempre que la negociación directa preserve el descanso semanal.
Para los tercerizados de la administración pública el plazo es más largo: 12 meses tras la promulgación. Los contratos modificados después de los primeros 60 días, en cambio, ya deben seguir la nueva jornada.
La enmienda también abre camino a una futura ley complementaria con medidas transitorias de adaptación para microemprendedores individuales (MEI), microempresas y empresas de pequeño porte, condicionadas al mantenimiento de los empleos. "Al fin y al cabo, fortalecer al MEI es fortalecer a millones de familias brasileñas", dijo el presidente de la Cámara, Hugo Motta, en la sesión.
En la misma sesión, la jubilación de los agentes de salud
El Congreso promulgó junto a ella la Enmienda Constitucional nº 140, originada en la PEC 14/2021, que crea una jubilación especial para los agentes comunitarios de salud y de combate a endemias, y también para los agentes indígenas de salud y de saneamiento. El Senado la había aprobado en julio por 73 votos a 1.
Según la regla permanente, la jubilación será posible a los 57 años para las mujeres y 60 para los hombres, con 25 años de aportes y de ejercicio efectivo en la función. La transición comienza en edades menores —50 años para las mujeres y 52 para los hombres hasta 2030— y sube gradualmente hasta 2041. Los estados, municipios y el Distrito Federal tienen hasta finales de 2028 para regularizar los vínculos laborales de estos profesionales.
"La Constitución quedó más ciudadana"
En la sesión, el presidente del Senado y del Congreso, Davi Alcolumbre, dijo que la doble promulgación "transforma dos luchas históricas en derechos" y afirmó que hizo falta "mucho coraje" para enfrentar el tema. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva declaró que "la Constitución quedó más ciudadana" y comparó la resistencia a la propuesta con la que hubo contra el 13º salario brasileño, en los años sesenta: "No quebró a las empresas."
Lula también delimitó el alcance del cambio al decir que "nadie quiere que una empresa quiebre, pero tampoco nadie quiere que el trabajador muera por falta de descanso".
Con información de Agência Senado y Agência Brasil.




