El magisterio urbano de Bolivia cumple este viernes 23 de octubre de 2026 un paro nacional movilizado de 24 horas, con suspensión de clases, contra la decisión del Gobierno de transferir los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones departamentales.
La medida fue convocada por la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB), que instruyó a sus 31 federaciones departamentales y regionales llevar adelante marchas y mítines. En su XIII Ampliado Nacional, el 13 de octubre, el sector se declaró en estado de emergencia y movilización permanente.
Qué cambia con el traspaso
El anuncio llegó el 14 de octubre por boca del vocero presidencial, José Luis Gálvez: "Se está trabajando y se ha tomado la decisión de transferir a las gobernaciones los institutos técnicos y tecnológicos". El vocero insistió en que el financiamiento no cambia —"ojo, que van con los mismos presupuestos del Tesoro General de la Nación"— y encuadró la medida, junto con la regionalización del currículo escolar, en lo que el Gobierno llama Agenda 50/50: "Creemos que estamos dando un paso histórico".
El ministro de Educación, Erick Sanjinés, precisó después que lo que pasa a las gobernaciones es la administración de los recursos humanos de los institutos superiores técnicos, y que esos establecimientos están fuera de la educación básica porque corresponden al nivel postsecundario. Las gobernaciones ya se ocupan de infraestructura, equipamiento y gastos de funcionamiento.
"No vamos a dar marcha atrás"
El Gobierno descartó revisar la decisión. "No vamos a dar marcha atrás", dijo Sanjinés, que negó cualquier plan de descentralizar los niveles inicial, primario y secundario.
Los maestros responden que el traspaso pone en riesgo el Reglamento del Escalafón Nacional —la norma que ordena la carrera docente y la estabilidad laboral— y el pago de los salarios del personal docente y administrativo. Anahí Bozo, secretaria ejecutiva de la Federación de Trabajadores de la Educación Urbana de La Paz, preguntó quién garantiza los sueldos más allá de 2027 y afirmó que la propuesta del 50/50 terminaría con la educación fiscal y gratuita. En una movilización frente al Ministerio de Educación se dirigió al Gobierno: "Que venga aquí, que hable de frente al pueblo y que diga la verdad".
En Tarija, el dirigente Nicanor Gaite Galeán sostuvo que el Gobierno "está pretendiendo municipalizar la educación" y que traslada su responsabilidad a los gobiernos subnacionales.
Un diálogo al que el sector no fue
El Ministerio de Educación convocó el jueves a la dirigencia de la CTEUB y del magisterio rural para buscar consenso sobre el pliego. Los representantes urbanos no asistieron. Sanjinés dijo que las invitaciones se enviaron a los principales dirigentes, incluso por WhatsApp, y que la dirigencia indicó a sus representantes no aceptarlas. El ministro lamentó la falta de respuesta y advirtió que los objetivos políticos pueden estar pasando por delante de los educativos.
Un pliego que va más allá de los institutos
Además del rechazo al traspaso, el magisterio urbano pide un salario digno y un mayor presupuesto para educación, defiende el escalafón nacional y reclama la derogación de los decretos supremos 5716, sobre el precio del diésel, y 5750, sobre tarifas eléctricas. También rechaza, en términos generales, toda descentralización, municipalización o privatización de la educación pública, y protesta por el alza de los precios de los alimentos.
Las federaciones de La Paz, Oruro y Chuquisaca ratificaron el paro; la de Chuquisaca advirtió que las medidas pueden escalar hasta una huelga indefinida si no hay respuesta. Las protestas del sector ya llevan varios días: al final de una de las marchas, la Policía usó agentes químicos para dispersar a los manifestantes.
Con información de Red Uno, eju.tv, El Periódico de Bolivia y el Ministerio de la Presidencia de Bolivia.




