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Cultura

El Museo Nacional de Colombia retira unas 30 piezas sobre el Acuerdo de Paz, la Unión Patriótica y la historia LGBTI por orden del Ministerio de Cultura

Entre lo descolgado están el "balígrafo" con que se firmó el acuerdo de 2016, carteles de campaña de Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro y una bandera del orgullo. La ministra Paola Holguín habla de "adoctrinamiento político".

Por Redação RecortNews
La entrada principal del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, en una imagen de 2011.
La entrada principal del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, en una imagen de 2011.Foto: Peter Angritt/Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

Al menos 30 carteles, fotografías y objetos fueron retirados de tres salas del Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, por una orden que, según fuentes del propio museo citadas por el portal La Silla Vacía, llegó directamente del Ministerio de Cultura. El retiro ocurrió el jueves 15 de octubre de 2026 y las piezas descolgadas tienen un rasgo común: se refieren al Acuerdo de Paz de 2016, a la violencia política contra la Unión Patriótica y a la historia de los movimientos feministas y LGBTI.

El museo no ha confirmado cuántas piezas salieron ni ha explicado el criterio. La cifra y el relato de cómo se ejecutó la orden provienen de fuentes anónimas de la institución y de fotografías de los muros vacíos difundidas por activistas.

Qué se descolgó

La mayor parte de los retiros se concentró en la sala "Hacer sociedad", en el segundo piso, y en la sala "Memoria y Nación", donde desapareció casi la totalidad de las imágenes del muro dedicado a la diversidad.

Entre las piezas que los reportes identifican están una bandera del orgullo LGBT que perteneció a la activista Elizabeth Castillo, una pieza publicitaria de la marcha LGBT de 2006, un grabado de la Fundación Sí Mujer sobre derechos reproductivos, una fotografía de Humberto Rincón Perfetti y un número de la revista La Ventana Gay, publicada por Manuel Antonio Velandia y León Zuleta, activista asesinado en 1993.

En el capítulo de violencia política salieron el cartel de campaña de Bernardo Jaramillo Ossa, candidato presidencial de la Unión Patriótica asesinado en Bogotá el 22 de marzo de 1990; el cartel de Carlos Pizarro Leongómez, excomandante del M-19 asesinado el 26 de abril del mismo año; y una manilla de la Alianza Democrática M-19.

También quedó vacío el muro que cubría el tramo entre la Constitución de 1991 y el acuerdo con las FARC, incluido el llamado "balígrafo" —el bolígrafo fabricado con un casquillo de bala con el que se firmó el acuerdo de paz de 2016— y una papeleta del movimiento de la Séptima Papeleta.

La justificación del Gobierno

La ministra de Cultura, Paola Holguín, se pronunció públicamente el 16 de octubre. Sostuvo que la vocación institucional del museo "no consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político" y que "el Museo Nacional no puede ser un espacio de apología al delito o revictimización". Invocó el artículo 44 de la Constitución para argumentar que la institución debe proteger a los menores de edad frente a material sensible, y afirmó que la museografía y la curaduría de los espacios del ministerio "están siendo evaluados y rediseñados". No detalló qué piezas se retiraron ni por qué.

El contexto político lo había fijado el día anterior el presidente Abelardo de la Espriella, que visitó el museo y planteó allí una "contrarrevolución cultural" contra lo que llamó "wokismo". Dijo haber ordenado a la ministra sacar de los espacios públicos el material que, a su juicio, enaltece a Pizarro y a "otros terroristas": "Aquí nunca más los terroristas tendrán un lugar como si de próceres de la patria se tratara", afirmó, y añadió: "No acepto la apología al terrorismo. En este gobierno se acabó". También anunció que la cartera pasará a llamarse Ministerio de Cultura y Patrimonio.

El argumento sobre Pizarro, sin embargo, no cubre el conjunto de lo retirado: los derechos reproductivos, la historia LGBTI y el propio Acuerdo de Paz no guardan relación con ese caso.

Las reacciones

María José Pizarro, hija del dirigente asesinado y congresista, acusó al presidente de intentar proscribir el legado de su padre. Marcela Sánchez, de la organización Colombia Diversa, habló de "un verdadero borrado" y difundió las imágenes de los estantes vacíos. El exdirector del DANE y excandidato Juan Daniel Oviedo pidió al museo explicar qué se retiró, con qué fundamento y cómo seguirán representadas esas memorias.

El guion curatorial de la sala afectada había sido revisado por última vez en 2019, durante el gobierno de Iván Duque, en un trabajo que —según los reportes— superó las 200 páginas y pasó por cuatro comités de curaduría. El punto que recorre las críticas no es solo qué salió de las vitrinas, sino que una orden ministerial haya pasado por encima de esos comités: el precedente alcanza a cualquier otro museo de memoria del país.

Con información de La Silla Vacía (vía El Colombiano), Infobae Colombia, 90 Minutos y Prensa Latina.