Brasil tenía 1,499 millones de niños y adolescentes de 5 a 17 años en situación de trabajo infantil en 2025, el equivalente al 4% de las personas de ese grupo de edad. La cifra es un 9,2% menor que la de 2024, cuando eran 1,65 millones, y la más baja desde el inicio del módulo de la Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios Contínua (Pnad Contínua, la encuesta continua de hogares) dedicado al tema. Los datos fueron divulgados el viernes por el IBGE (instituto nacional de estadística).
En la comparación más larga, la caída es del 28,6% frente a 2016, cuando el instituto contaba 2,1 millones de niños y adolescentes trabajando — el 5,2% del grupo. El camino no fue continuo: un descenso del 15,7% entre 2016 y 2019, un alza del 7% en 2022, una nueva caída del 14,7% hasta 2023 y un aumento del 2,1% en 2024, revertido el año pasado.
Del total de 2025, 1,141 millones realizaban actividad económica y 358.000 trabajaban solo en la producción para su propio consumo.
La edad es el divisor
La incidencia crece con fuerza a medida que avanza la edad. Entre los niños de 5 a 13 años, 280.000 estaban en trabajo infantil — el 1,1% del grupo. En la franja de 14 y 15 años, en la que el trabajo solo se permite en condición de aprendiz, eran 348.000, o el 5,9%. Entre los adolescentes de 16 y 17 años, para quienes el trabajo se permite con restricciones, la cifra llega a 871.000, el 14,5%.
El ingreso medio mensual de quienes estaban en trabajo infantil fue de R$ 936. La jornada tampoco es corta: el 36,3% trabajaba más de 25 horas semanales y el 21,4% cumplía 40 horas o más.
Las peores formas, en su nivel más bajo
El recorte más sensible de la encuesta es el de las llamadas peores formas de trabajo infantil, definidas en la Lista TIP del Decreto 6.481, de 2008 — actividades consideradas peligrosas o insalubres y prohibidas a cualquier persona menor de 18 años. En 2025 eran 525.000 niños y adolescentes en esa condición, el número más bajo de la serie. En 2024 eran 560.000; en 2022, 763.000; y en 2016, 919.000.
Quiénes son
La distribución no es homogénea. El Sudeste concentra el mayor número absoluto, 481.000, pero tiene la tasa más baja del país, el 3,3%. El Norte registra la tasa más alta, el 6,3%. El Nordeste, con 408.000, fue la región de mayor retroceso en el período largo.
Los varones representan el 65,4% del total, aunque son el 51,2% de la población de 5 a 17 años. De 2024 a 2025, el trabajo infantil cayó un 10% entre ellos y un 7,5% entre las niñas. Por color o raza, la tasa fue del 3,2% entre niños y adolescentes blancos y del 4,4% entre negros y pardos (pretos e pardos).
En el comercio estaba la mayor parte de quienes realizaban actividad económica, el 29%, seguido por otras actividades (23,1%), agropecuaria (16,7%), industria general (12,5%), alojamiento y alimentación (12,2%) y servicios domésticos (6,5%). Entre los adolescentes de 16 y 17 años, la informalidad fue del 67%, también la más baja de la serie — era del 69,4% en 2024 y del 76,3% en 2022.
El efecto en la escuela
Es en la asistencia escolar donde el costo aparece con más claridad. Entre los jóvenes de 16 y 17 años en trabajo infantil, el 79,6% asistía a la escuela, frente al 89,6% de todos los adolescentes de esa edad. En la franja de 14 y 15 años la diferencia es menor, pero existe: 95% contra 98,1%.
Bolsa Família
En los hogares atendidos por el Bolsa Família (programa de transferencia de renta), 573.000 niños y adolescentes estaban en trabajo infantil, el 4,4% del grupo — tasa superior al promedio nacional del 4%, pero con una caída del 20,1% en un año, más rápida que la del conjunto del país. Para el IBGE, el resultado refleja el público al que se dirige el programa.
"Vemos una reducción más acentuada del trabajo infantil entre los beneficiarios del programa", dijo Gustavo Fontes, analista del IBGE, al comentar las cifras.
El ingreso medio por persona en los hogares beneficiarios fue de R$ 660, frente a R$ 1.990 en los que no reciben el beneficio.
La encuesta también midió, por separado, el trabajo doméstico y el cuidado de personas no remunerados — que no entran en la definición de trabajo infantil. En esa cuenta, 15,9 millones de niños y adolescentes, o el 42,1% de los 37,8 millones de la franja de 5 a 17 años, realizaban esas tareas: el 47,9% de las niñas y el 36,6% de los varones.
Con información del IBGE y de Agência Brasil.




