El Ministerio de Salud de Kenia confirmó el 16 de octubre el tercer caso de ébola en el país: una mujer de 65 años, pariente cercana del primer paciente, que murió en la noche del 5 de octubre. Estaba en cuarentena desde el 6 de octubre y fue aislada después de presentar fiebre, dolor de garganta y debilidad generalizada.
La infección se confirmó con exámenes en el Laboratorio Nacional de Referencia en Virología y en el Kenya Medical Research Institute (KEMRI, instituto de investigación médica del país). La paciente fue trasladada a una unidad de enfermedades infecciosas, donde recibe cuidados de soporte.
Es la primera vez que el ébola circula en Kenia. El primer caso, un keniano que había vuelto de un viaje a la República Democrática del Congo, murió el 5 de octubre. El segundo, un hombre de 39 años, se confirmó el 14 de octubre y está estable, con buena respuesta al tratamiento, según el ministerio. El país suma, por tanto, tres casos y una muerte.
127 de 130 contactos aislados
Los equipos de salud identificaron 130 contactos del primer paciente: familiares, amigos, personal sanitario y pasajeros del mismo vuelo. Hasta el 16 de octubre, 127 de ellos (97,7 %) estaban en cuarentena, con medición de temperatura y control de síntomas durante 21 días. Los tres restantes seguían siendo localizados.
El ministerio afirma que la tasa de rastreo supera el parámetro internacional del 85 % y que "no hay evidencia de transmisión comunitaria de la enfermedad".
El detalle que ordena el caso es otro: los dos casos más recientes son parientes cercanos del primero y ya estaban en cuarentena cuando enfermaron. La detección no ocurrió en la puerta de una urgencia, sino en el seguimiento diario de quienes ya estaban bajo control: la diferencia entre un brote rastreado y un brote perdido de vista.
"Estar en cuarentena significa que la familia y el público en general quedan mejor protegidos de la exposición al virus", dijo Neema Rusibamayila Kimambo, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Kenia. "Es la respuesta funcionando como fue diseñada", afirmó Patrick Amoth, director general de Salud del ministerio, que añadió: "Notificar temprano salva vidas."
Bundibugyo, sin vacuna autorizada
La especie en circulación es la Bundibugyo, una de las que causan enfermedad en humanos. No hay vacuna autorizada ni tratamiento específico contra ella: los ensayos clínicos están en marcha en la República Democrática del Congo, donde el brote actual se declaró en mayo de 2026. El cuidado es de soporte: hidratación y tratamiento de los síntomas en unidades designadas.
La OMS entregó a Kenia insumos valorados en unos 70.000 dólares, entre equipos de protección personal, kits de prueba para ébola y termómetros infrarrojos, y apoyó la capacitación de casi 5.000 trabajadores de la salud. Kenia empezó a prepararse en mayo, cuando el brote se declaró en el país vecino.
Sin cerrar fronteras
La OMS recomienda no cerrar fronteras ni restringir el comercio, y el ministerio keniano afirma que el país sigue abierto, sin restricciones a viajes, comercio ni reuniones públicas.
El gobierno distribuyó equipos a 28 condados de alto riesgo y a puntos de entrada, y pasó a exigir a los viajeros procedentes de diez países de alto riesgo un formulario digital de vigilancia, presentado por código QR a la llegada. Desde el inicio del brote, en mayo, hasta el 15 de octubre se rastrearon 685.027 personas, según el ministerio. Una línea telefónica gratuita, el 719, atiende a la población.
Con información de la Organización Mundial de la Salud (oficina regional para África) y de Nairobi News.




