La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyectó este jueves 15 de octubre de 2026 que el valor de las exportaciones de bienes de la región crecerá alrededor de 20% este año, el mayor aumento desde el rebote posterior a la pandemia, en 2021. El dato aparece en el informe anual Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026, presentado en conferencia de prensa por el secretario ejecutivo del organismo, José Manuel Salazar-Xirinachs.
El subtítulo del informe de este año —la importancia de las exportaciones de servicios modernos y cómo promoverlas— anticipa el argumento central: la región está vendiendo más caro lo que siempre vendió, y muy poco de lo que el comercio mundial está comprando con más intensidad.
Once puntos de precio, nueve de volumen
De los 20 puntos de aumento proyectados para el valor exportado, 11 corresponden a precios y 9 al volumen. Es el sexto año consecutivo de crecimiento del volumen exportado, según el organismo.
Del lado de las compras, el valor de las importaciones de bienes crecería 16%, con un alza de 12% en volumen y de 4% en precios. En el primer semestre de 2026, el comercio total de bienes y servicios de la región ya había subido 18% en las exportaciones y 13% en las importaciones frente al mismo período de 2025.
El empuje de los precios se concentra en un grupo definido de productos: los minerales y metales se encarecerían 31,6%, con alzas destacadas en cobre, oro, plata y estaño.
Perú, México y Bolivia al frente
La Cepal prevé que 28 de los 33 países de América Latina y el Caribe exporten bienes por un valor mayor que en 2025, y que en 16 de ellos el aumento sea de dos dígitos.
- Perú: 30%
- México: 26%
- Bolivia: 23%
Las mayores alzas se concentran en Perú, Venezuela, Bolivia, Jamaica, Trinidad y Tobago y Guyana, principalmente por los precios de los hidrocarburos y de otras materias primas. Por subregiones, América del Sur registraría el mayor aumento del valor exportado, con 17%, favorecida por el ciclo de precios de las materias primas, mientras que México destacaría por el dinamismo de sus exportaciones manufactureras.
El Caribe crecería 11%, pero con una composición distinta: allí el volumen exportado caería 2%, y el resultado positivo se explica enteramente por el precio.
Asia gana peso como destino
El informe también reordena el mapa de los compradores. Las exportaciones regionales hacia Asia sin China crecerían 32%, por encima de las dirigidas a Estados Unidos (24%), a la Unión Europea (20%) y a China (19%).
Salazar-Xirinachs enmarcó el resultado en un comercio mundial en reconfiguración, movido por la seguridad económica, la resiliencia de las cadenas de suministro, la sostenibilidad, el uso de la interdependencia como instrumento de presión, las tecnologías emergentes y la reorganización geográfica de la producción. Entre los riesgos citó las tensiones geopolíticas, las disrupciones logísticas y la imprevisibilidad de la política comercial: "La región enfrenta importantes desafíos en un entorno geopolítico incierto", dijo.
El documento sostiene que "la región se está beneficiando de la creciente valoración internacional de sus recursos naturales" —una frase que describe tanto la oportunidad como la dependencia—, y menciona la competencia por minerales críticos y las nuevas exigencias ambientales como factores que están rediseñando las cadenas de valor.
Servicios modernos: el 2% del mercado mundial
Las exportaciones de servicios de la región crecerían 11% en 2026 y las importaciones 9%, impulsadas por la recuperación del transporte y de los viajes. El turismo aportó especialmente en Centroamérica y el Caribe.
Es en el tramo siguiente donde el informe pone el énfasis. El comercio mundial de servicios alcanzó 9,6 billones de dólares en 2025 y creció en promedio cerca de 6,6% anual en la última década. Las exportaciones latinoamericanas de servicios modernos —programación, ingeniería, servicios profesionales y empresariales— se multiplicaron más de 3,5 veces en dos décadas, frente a cerca de 1,6 veces las de servicios tradicionales. Y, pese a ese crecimiento, la región concentra apenas el 2% de las exportaciones mundiales de servicios modernos.
La Cepal destaca los casos de Costa Rica y Uruguay, donde estrategias público-privadas sostenidas en el tiempo sostienen ese tipo de exportación. La División de Comercio Internacional e Integración del organismo, dirigida por Daniela García, también comentó los resultados.
Un auge exportador con poco crecimiento detrás
Conviene leer el 20% junto con otro número: el Fondo Monetario Internacional recortó a 2,3% su proyección de crecimiento del producto de América Latina y el Caribe para 2026. Un salto de esa magnitud en el valor exportado, con 11 de sus 20 puntos explicados por el precio y buena parte del resto por minerales e hidrocarburos, mide menos la expansión de la capacidad productiva de la región que la cotización internacional de lo que extrae. Es también el motivo por el que la Cepal dedica su informe a la única canasta que no depende de ese ciclo.
Con información de la Cepal y de Forbes Perú.




