El IPCA-15, la previa de la inflación oficial de Brasil, subió 0,32% en octubre. Es menos de la mitad de la variación de septiembre, de 0,70%, y quedó por debajo de lo que esperaba el mercado: la mediana de la encuesta de Reuters apuntaba a 0,43% y la de Bloomberg, a 0,45%. El dato fue divulgado este viernes por el IBGE (instituto nacional de estadística de Brasil).
La desaceleración del mes, sin embargo, no llegó al acumulado. En doce meses el índice pasó de 4,47% a 4,62%, por encima del techo de la meta de inflación, fijada en 3% anual con una tolerancia de 1,5 punto porcentual hacia arriba o hacia abajo, es decir, 4,5%. En el año, la previa suma 4,15%.
La aparente contradicción tiene una explicación aritmética: octubre de 2025 había registrado 0,18%. Al salir del cálculo un mes débil y entrar uno más fuerte, el acumulado de doce meses sube aunque la lectura corriente desacelere.
Los alimentos empujan, la energía frena
Ocho de los nueve grupos relevados subieron. La mayor presión vino de alimentación y bebidas, con 0,88% y un impacto de 0,19 punto porcentual, casi dos tercios del índice del mes.
Dentro del grupo, la alimentación en el hogar subió 1,01%, frente a 0,38% en septiembre. Las mayores alzas fueron el tomate (24,54%), la cebolla (13,63%), la papa (10,96%) y el arroz (5,80%). En sentido contrario, cayeron la zanahoria (-10,67%), las frutas (-1,37%) y el café molido (-1,16%).
Después de los alimentos vinieron gastos personales (0,55%), vestimenta (0,53%), comunicación (0,43%), artículos para el hogar (0,28%), salud y cuidados personales (0,15%), educación (0,09%) y transporte (0,05%).
El único grupo en baja fue vivienda, con -0,10%, después de haber subido 2,07% en septiembre. El giro se explica por la electricidad residencial, que retrocedió 0,89% cuando la bandera tarifaria pasó de amarilla a verde; en septiembre, ese mismo ítem había subido 7,42%.
En transporte, el resultado casi nulo es la suma de fuerzas opuestas: los combustibles subieron 1,20%, con gasoil (3,70%), etanol (2,73%) y nafta (0,92%), mientras los pasajes aéreos quedaron 9,24% más baratos.
Once ciudades, diez en alza
Diez de las once áreas relevadas registraron aumentos. La mayor variación fue en Belém, con 0,76%, impulsada por el tomate (17,55%) y la electricidad (3,71%) tras un reajuste tarifario. La menor fue en Curitiba, única ciudad en deflación, con -0,27%: allí los pasajes aéreos cayeron 11,58% y la tasa de agua y alcantarillado, 8,05%, después de un descuento de 25% en la tarifa mínima que empezó a valer el 1º de octubre.
Lo que el número todavía no muestra
Para Roberto Luis Troster, coordinador del centro de estudios de financiamiento empresarial de Fipe (fundación de investigación económica vinculada a la Universidad de São Paulo), una lectura mensual más baja no alcanza para establecer una tendencia. "La desaceleración mensual es bienvenida, pero todavía no demuestra una trayectoria consistente de caída de la inflación", dijo a Agência Brasil.
El IPCA-15 cubre un período de recolección que termina a mediados del mes y funciona como anticipo del IPCA cerrado, el índice usado en la meta que persigue el Banco Central de Brasil. La distancia entre la lectura corriente, de 0,32%, y el acumulado de 4,62% es justamente lo que separa el alivio inmediato en el supermercado de la cuenta que la autoridad monetaria tiene que cerrar a fin de año.
Con información del IBGE, de Agência Brasil, de InfoMoney y del diario O Tempo.




