La Unión Europea importó 197.000 millones de euros (209.000 millones de dólares) en energía de Rusia entre marzo de 2022 y julio de 2026, afirmó este martes la Comisión Europea. La cifra proviene del Comext, la base de datos de comercio exterior gestionada por Eurostat, y es la respuesta de Bruselas a dos cuentas bastante mayores que circularon en los últimos días.
La primera es rusa. La noche del lunes, el viceprimer ministro Alexander Novak afirmó a la emisora estatal Vesti que el bloque compró 302.000 millones de euros en energía rusa: "La cifra para el período de 2022 hasta el presente es de 320.700 millones de dólares", dijo. Son unos 112.000 millones de dólares por encima del cálculo de la Comisión.
La segunda es estadounidense. El mismo día, el presidente Donald Trump escribió en Truth Social que la UE pagó 250.000 millones de dólares (223.000 millones de euros) a Rusia, unos 41.000 millones por encima de la cuenta europea.
Por qué las cuentas no cuadran
Novak no indicó qué productos entraron en el total, qué método de valoración usó ni el período exacto: habló de "2022 hasta el presente". La ventana de la Comisión empieza en marzo de 2022, después de la invasión de Ucrania, y llega hasta julio de este año: recortes distintos sobre el mismo flujo producen sumas distintas antes de cualquier discrepancia de método.
Bruselas no entró en el fondo de las otras cifras. "No estoy en posición de confirmar los números de otras personas", dijo la portavoz Anna-Kaisa Itkonen.
Lo que cambió REPowerEU
Según la Comisión, sin REPowerEU, el plan de reducción de la dependencia energética rusa lanzado en 2022, el bloque habría gastado 475.000 millones de euros en el período, o 278.000 millones más de lo que gastó. La cuota rusa en las importaciones de energía de la UE cayó del 42%-45% en 2022 al 12% actual, y en 2023 los pagos a Rusia ya representaban cerca del 6% de todo lo que el bloque gastó en combustibles fósiles.
"Hay una clara tendencia a la baja de nuestra dependencia respecto a Rusia", afirmó Itkonen.
El plazo del 1 de enero de 2027
La compra no cesó. La UE pretende eliminar el gas y el gas natural licuado (GNL) rusos para el 1 de enero de 2027, y siguen vigentes las excepciones para países sin litoral, como Hungría y Eslovaquia, y para titulares de contratos a largo plazo. "Por ahora, todavía está permitido importar algo de energía de Rusia", dijo la portavoz.
Novak, por su parte, afirmó que las entregas a Europa sumaron 21.300 millones de dólares en los nueve primeros meses de 2026 y que el GNL embarcado por la ruta del Ártico rindió 9.700 millones de euros en el mismo intervalo.
Con información de la Comisión Europea, Euronews y Novinite.




