Este jueves 1 de octubre las ollas de Paraguay vuelven a hervir con jopara, el plato que, según una costumbre repetida durante generaciones, aleja al Karai Octubre: la figura del folclore guaraní que recorre las casas el primer día del mes para comprobar si hay comida y castiga con pobreza a quien no trabajó bastante durante el año.
La palabra viene del guaraní y significa, literalmente, "mezcla". El plato le hace honor: poroto y locro como base, con zapallo, kuratũ, perejil, cebolla, tomate, zanahoria, queso y leche. Las versiones modernas le agregan carne, chorizo o cerdo.
Por qué el primero de octubre
El Karai Octubre quedó asociado históricamente a la escasez: malas cosechas, despensas vacías, hambre al final del invierno y antes de la nueva zafra. Comer en abundancia el día en que supuestamente pasa a revisar es, en la lógica de la leyenda, una demostración de que no hay nada que castigar.
La costumbre no se agotó en la mesa familiar. Cada año suma actividades abiertas al público, y el reparto gratuito en mercados y centros comunitarios se volvió parte del calendario municipal.
Dónde se reparte hoy
En Asunción, el Centro Comunal del barrio San Jerónimo entrega 300 platos gratuitos a partir de las 11.00, y el Mercado 4 reparte 1.000 más en el espacio del Tereré Literario. En Presidente Franco, en el departamento de Alto Paraná, el mercado municipal abre la jornada a las 9.00 con números artísticos y comida compartida. Entre las tres sedes se anuncian unos 1.300 platos.
Una costumbre que se encoge
El reparto masivo convive, sin embargo, con una caída del consumo que los propios cocineros describen. En el Mercado 4 de Asunción, María de Jesús Fernández, de 79 años y más de dos décadas en el mercado, contó al diario Crónica que llegó a preparar más de 60 litros de jopara por temporada y que este año hace una sola olla.
"Los jóvenes ya no comen más nada de esas cosas", dijo al mismo diario, y atribuyó el desinterés tanto al plato como a la leyenda que lo explica.
El contraste deja un retrato nítido de cómo sobrevive una tradición popular: la institución la sostiene con platos gratuitos y actos públicos justo cuando la transmisión familiar, que fue su verdadero mecanismo durante décadas, se debilita.
Con información de Radio Nacional del Paraguay (RDN), Crónica y la agencia EFE.




