Los cancilleres de siete países se reúnen este viernes en Estambul, Turquía, en la primera sesión de un formato diplomático nuevo: el R4+E3. De un lado, el llamado R4 —Turquía, Arabia Saudí, Pakistán y Egipto—. Del otro, el E3 —Reino Unido, Francia y Alemania—. El encuentro parte de una iniciativa de Ankara, y el anfitrión es el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan.
En el centro de la agenda está el estrecho de Ormuz, el paso por donde circula una parte decisiva del petróleo del Golfo y que se ha convertido en el punto más sensible de la confrontación entre Irán y Estados Unidos.
Quién es quién en los dos grupos
El E3 es el más antiguo: nació hace más de dos décadas para coordinar la diplomacia europea en torno al programa nuclear iraní.
El R4 es de este año. Une a Egipto con los tres firmantes del Acuerdo de Defensa de La Meca, el pacto de defensa mutua que Turquía, Arabia Saudí y Pakistán firmaron en agosto. Según la cancillería paquistaní, "esta será la primera reunión de los siete países en este formato".
La lista de participantes difundida por el diario paquistaní The Express Tribune incluye, además de Fidan, al viceprimer ministro y canciller de Pakistán, Ishaq Dar; al saudí Faisal bin Farhan; al egipcio Badr Abdelatty; al británico Ed Miliband; al francés Jean-Noël Barrot; y al alemán Johann Wadephul.
Lo que está sobre la mesa
Los temas anunciados son cinco: la cuestión palestina, la situación en Yemen, el estrecho de Ormuz, caminos para terminar la guerra entre Rusia y Ucrania y la seguridad en el mar Negro.
El ministerio de Exteriores británico afirmó que el tráfico por el estrecho está muy por debajo de los niveles previos a la guerra y que el paso "sigue amenazado". El gabinete de Miliband dijo que las conversaciones se centrarían en "el estrecho de Ormuz y la situación en Arabia Saudí". Se espera que el británico defienda una salida diplomática que restablezca los derechos de navegación y advierta de que las tácticas iraníes están siendo copiadas por otros actores de la región.
Fidan sostendría que "la seguridad regional exige, ante todo, que los países de la región asuman su responsabilidad". También se espera que reclame presión sobre Israel por la expansión de los asentamientos y por lo que llama "terrorismo de colonos", que respalde a Arabia Saudí frente a los ataques hutíes y que pida libertad permanente de navegación tanto en Ormuz como en Bab el-Mandeb.
Dos estrechos y un mar
La elección de los temas dibuja un mapa de puntos de estrangulamiento. Londres avisó esta semana de que enviará cazas RAF Typhoon para ayudar a defender el espacio aéreo saudí, y el comunicado británico advierte de que los ataques a Arabia Saudí amenazan también Bab el-Mandeb y el canal de Suez.
En el mar Negro, los ataques armados contra buques comerciales —en buena parte con drones— se han multiplicado en los últimos meses, y las embarcaciones turcas son blanco con frecuencia creciente, sobre todo cerca de Rumanía y Bulgaria. Turquía presentó el mes pasado una propuesta a Rusia y Ucrania para frenar las acciones, sin efecto hasta ahora. El martes, la OTAN informó de que reforzará la región con aviones, drones y radares adicionales.
Con información de Al Jazeera, The Manila Times (Agence France-Presse) y The Express Tribune.




