Un barco hundido hace 4.400 a 4.700 años en el litoral mediterráneo de Turquía podría ser el naufragio más antiguo jamás encontrado. El Ministerio de Cultura y Turismo turco divulgó el miércoles los detalles de la excavación del yacimiento, situado a unos 30 metros de profundidad cerca de la isla de Kekova, en la provincia de Antalya.
La embarcación medía aproximadamente 10 metros de eslora y transportaba carga por el Mediterráneo. No sobrevivió ninguna estructura de madera: lo que queda en el fondo del mar son más de 30 ánforas de cerámica y tres anclas de piedra, estas últimas aún no asociadas con certeza al mismo barco.
La datación salió de la forma de las vasijas
Sin madera conservada, la datación por radiocarbono no fue posible. Los investigadores estimaron la antigüedad comparando la forma y la decoración de las vasijas con piezas halladas en otros yacimientos, lo que sitúa el naufragio en la Edad del Bronce Antigua.
Esa estimación es la que sostiene la reivindicación del récord y también la cautela de los especialistas, ya que el margen de 300 años es amplio. El naufragio más antiguo conocido hasta ahora fue localizado en 1975 cerca de la isla griega de Dokos; el Instituto Helénico de Arqueología Marina data su carga en torno a 2200 a. C., por tanto posterior a las fechas propuestas para Kekova. El célebre naufragio de Uluburun, también en la costa turca, se hundió alrededor de 1300 a. C.
Arcilla del valle del Jordán
El análisis de la arcilla indica que las ánforas se fabricaron lejos de allí. "Los análisis de arcilla indican que las ánforas probablemente se produjeron en talleres del valle del Jordán", afirmó el ministro Mehmet Nuri Ersoy, que dijo estar sacando a la luz "los vestigios del naufragio más antiguo del mundo".
Piezas semejantes ya aparecieron en Egipto —en las zonas de las pirámides de Guiza, Saqqara y Abusir—, en Troya y en Creta. El estudio preliminar, publicado en julio en la revista Journal of Maritime Archaeology por Hakan Öniz y Ceyda Öztosun, indica que el barco navegaba de este a oeste cuando se hundió, lo que sugiere una ruta desde un puerto del Levante hacia Troya o Creta.
Qué había dentro
Parte de las ánforas llegó intacta al fondo y conserva un residuo viscoso y brillante. Los análisis aún en curso intentan determinar si las vasijas llevaban aceite de oliva, vino, resina de árbol u otro producto.
Karin Sowada, arqueóloga de la Universidad Macquarie, en Australia, dijo a la BBC que le sorprendió la cantidad de material conservado dentro de los recipientes. Matizó que las vasijas pudieron vaciarse y reutilizarse, de modo que los residuos quizá correspondan a más de un uso.
Una pieza llamó la atención por otro motivo: marcada con nueve símbolos y perforada en dos puntos del cuerpo, pudo funcionar como mantequera para producir queso o mantequilla. Ersoy sugirió que los marineros preparaban parte de su propia comida en los viajes largos.
Quién excava
La Universidad Akdeniz documentó el naufragio en una prospección subacuática en 2024, y dos vasijas fueron recogidas en 2024 y 2025. La excavación se retomó este año bajo la dirección del Museo de Antalya, con autorización del ministerio; la coordinación científica es de Hakan Öniz.
Las piezas están en conservación y estudio y está previsto que se exhiban en el futuro Museo de Arqueología Subacuática del Mediterráneo, en Antalya.
Con información de Daily Sabah y The National.




