Saudi Aramco comunicó a refinerías de Europa que no entregará, en octubre, el crudo previsto en los contratos de suministro a largo plazo. La información fue publicada por Bloomberg a partir de compradores que recibieron el aviso; consultada, la estatal saudí no hizo comentarios. El recorte alcanza a los clientes europeos en conjunto, y no a uno u otro contrato.
El origen es el ataque con drones que alcanzó, el 10 de septiembre, el oleoducto Este-Oeste: la línea de 1.200 kilómetros que une los campos de petróleo del este saudí con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo. Hubo estaciones de bombeo dañadas, incendios y heridos, y el ducto quedó cerrado. Ningún cargamento de crudo saudí ha salido de Yanbu desde el 11 de septiembre.
Por qué un solo oleoducto se volvió el cuello de botella
El Este-Oeste no es una ruta más. Desde que la navegación por el estrecho de Ormuz empezó a interrumpirse, en marzo, a raíz de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, era por ahí por donde Arabia Saudí sacaba la mayor parte de lo que exportaba: unos 5 millones de barriles diarios, entre el 4% y el 5% de la oferta mundial, según Al Jazeera.
Con el ducto parado, el reino se quedó sin las dos salidas a la vez: la del Golfo y la del mar Rojo. Las existencias acumuladas en Yanbu se estimaban en torno a cinco días de carga.
Lo que Europa deja de recibir
Los países europeos de la OCDE importaron 577.000 barriles diarios de crudo saudí en junio. No es el mayor proveedor del continente, pero es un volumen que hay que sustituir en semanas y en el mismo mercado en el que están comprando todos.
El caso más expuesto es el de la polaca Orlen, que opera refinerías en Polonia, Lituania y la República Checa y toma de Aramco cerca del 40% de la carga que procesa. La empresa abrió más de diez concursos de compra desde el viernes pasado y pasó a cerrar cargamentos del mar del Norte: Grane, Johan Sverdrup y Johan Castberg.
Parte del crudo saudí que llegaba a Europa hacía el tramo final por el oleoducto egipcio SUMED, de 2,5 millones de barriles diarios, y salía por la terminal mediterránea de Sidi Kerir. Sin carga en Yanbu, es ese flujo el que se seca: cuatro fletamentos de septiembre de Sidi Kerir a Gdansk no llegaron a concretarse.
El precio
El Brent cotiza cerca de 104 dólares por barril, tras una semana entre 104 y 108 dólares, con el WTI alrededor de 103. Antes del inicio de la guerra, el 28 de febrero, el Brent estaba en unos 72 dólares.
El número que mejor muestra la tensión no es el del contrato de futuros, sino el del barril físico: el Forties, del mar del Norte, llegó a 136,75 dólares, muy por encima de la referencia, que es lo que ocurre cuando hay más refinerías detrás de carga que carga disponible para embarcar ahora.
Quién atacó y qué viene después
Ningún grupo reivindicó el ataque. El Gobierno iraquí informó de que la investigación apuntó a que los drones partieron de la provincia de Maysan, en el sureste de Irak, y destituyó al comandante de las operaciones militares en la zona. Las sospechas recaen sobre milicias iraquíes alineadas con Irán.
Arabia Saudí optó por no responder militarmente. El Ministerio de Asuntos Exteriores saudí dijo que se abstendría "en esta etapa", pero se reservó el derecho de "tomar todas las medidas necesarias" para proteger sus intereses.
Sobre la reparación, la expectativa que recoge la prensa especializada es un regreso parcial en pocos días y de cinco a seis semanas para la capacidad total. Mientras tanto, es el calendario de noviembre el que dirá si el recorte de octubre fue un paréntesis o el comienzo de una escasez más larga.
Con información de Bloomberg (vía Investing.com), Al Jazeera, OilPrice e Invezz.


