El municipio de Atlixco, en el estado mexicano de Puebla, mantiene abierta hasta el 9 de noviembre de 2026 la sexta edición del Valle de Catrinas, la exposición al aire libre de calaveras monumentales que se volvió su principal atracción de Día de Muertos. Son 27 esculturas en total: 19 repartidas por calles, plazas y espacios públicos del municipio y ocho enviadas a otras ciudades de México y del extranjero.
La muestra abrió el 2 de octubre y el recorrido es gratuito: no hace falta boleto para ver las piezas ni para caminar el circuito, para el que el Ayuntamiento de Atlixco distribuye un mapa con la ubicación de cada figura.
Deidades mesoamericanas como eje
Cada edición del Valle de Catrinas se organiza alrededor de un tema, y el de 2026 son los dioses prehispánicos. Entre las figuras instaladas en Atlixco están Tonatiuh, Metztli, Coatlicue, Mayahuel, Tzinacantecuhtli, Macuilxóchitl, Huitzilopochtli, Tláloc, Mictlantecuhtli, Quetzalcóatl, Xochiquetzal, Ehécatl, Chalchiuhtlicue, Xochipilli, Centéotl, Xipe Tótec, Itzpapálotl, Ometéotl y Tezcatlipoca.
La elección del tema obligó a los artesanos a documentarse. Jared Barojas, autor de la pieza dedicada a Itzpapálotl —deidad asociada a las mariposas, la transformación, la belleza y la guerra—, contó que el trabajo arrancó por los libros y con apoyo externo: "Al principio fue investigación, escoger al dios y también ha venido el historiador a ayudarnos", dijo a UnoTV.
Mónica Rosas, artesana originaria de Atlixco, trabajó con su esposo en la figura vinculada a Tláloc, el dios del agua. "El representar esto fue una oportunidad increíble de venerar nuestra historia", afirmó al mismo medio.
Herrería, cartonería y ocho metros de alto
Las catrinas no son esculturas de piedra ni de resina: se construyen con la técnica tradicional de la cartonería mexicana sobre una estructura metálica. El proceso empieza por un boceto y una maqueta, sigue con el esqueleto de herrería y termina en el cartón, la escultura y la pintura. Algunas piezas alcanzan cerca de ocho metros de altura.
El salto de escala es reciente. La primera edición, en 2021, tuvo apenas cinco esculturas, exhibidas en el zócalo, el Parque de la Soledad y una antigua estación de ferrocarril. Desde entonces las figuras de Atlixco se han mostrado en Nueva York, Boston y Roma —y de ahí salen las ocho piezas que este año no se quedaron en el municipio.
El evento de pago, aparte
El recorrido por las calles es gratis, pero existe un espectáculo cobrado y separado: Catrinia, en el Centro de Convenciones del municipio, con desfile, un cementerio temático, videomapping y atracciones como el Túnel del Mictlán. Según la página oficial del evento, los boletos cuestan 400 pesos (MXN) en la categoría Clásico, 650 en Preferente y 900 en VIP. Los menores de cuatro años y las personas con discapacidad, con la acreditación correspondiente, entran sin pagar; quienes tienen credencial del INAPAM reciben un 10 % de descuento en taquilla.
La distinción importa para quien planee el viaje: el atractivo que dio fama a Atlixco —las catrinas en la vía pública— no tiene costo, mientras el espectáculo cerrado sí lo tiene.
Con información de UnoTV y El Financiero.




