La Comisión Europea endureció este viernes el mensaje a Kiev: el dinero europeo que todavía puede llegar a Ucrania este año —cerca de 20.000 millones de euros— depende de leyes que el Parlamento ucraniano aún no ha aprobado. Un pago de 3.900 millones ya está detenido por ese motivo.
Qué hay sobre la mesa
La cuenta se reparte entre dos fuentes. Unos 13.500 millones vendrían del préstamo europeo de apoyo, y otros 6.450 millones, del Mecanismo para Ucrania (Ukraine Facility), el instrumento creado para financiar la reconstrucción y el acercamiento del país a la Unión Europea.
El jueves, los gobiernos de los Estados miembros desbloquearon un tramo de 2.900 millones del Mecanismo para Ucrania, después de que los embajadores verificaran el cumplimiento de diez compromisos: entre ellos, cambios en las declaraciones de integridad de los jueces, el nombramiento de un nuevo operador del mercado eléctrico, un plan de reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres y medidas de seguridad vial.
El segundo pago, de 3.900 millones, quedó retenido. "Es esencial que Ucrania siga cumpliendo con las reformas", dijo un portavoz de la Comisión, para quien "la aplicación en plazo es la clave para permitir los desembolsos según lo previsto".
La carta a los diputados
La presión no empezó esta semana. El 14 de septiembre, el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, y la comisaria de Ampliación, Marta Kos, escribieron al presidente de la Rada (el Parlamento ucraniano), Ruslán Stefanchuk, para recordarle que "la adopción en plazo de la legislación necesaria es esencial para asegurar la financiación europea disponible".
La lista de pendientes es larga y bastante concreta: normas de insolvencia para pequeñas y medianas empresas, reforma de la función pública, simplificación del IVA, disciplina de las ayudas estatales, lucha contra el blanqueo de capitales y el régimen disciplinario de los fiscales.
El punto más espinoso es fiscal: el fin de la exención aduanera para los paquetes internacionales de bajo valor, una medida que golpea de lleno a plataformas como Temu y AliExpress. El proyecto fue rechazado dos veces por la Rada antes de superar una primera votación.
Por qué corre prisa
Del lado ucraniano, la urgencia es presupuestaria. El presidente Volodímir Zelenski señaló un agujero de 27.000 millones de dólares (unos 23.750 millones de euros) en las cuentas del Ministerio de Defensa y pidió adelantar los desembolsos. Para 2027, la necesidad adicional estimada es de 32.600 millones de euros.
El préstamo de apoyo aprobado en abril suma 90.000 millones de euros, divididos en dos tramos de 45.000 millones destinados a 2027 y 2028: dinero que cubre alrededor de dos tercios de las necesidades presupuestarias de Kiev en ese periodo, pero que solo empieza a correr después de este año.
De ahí la aritmética incómoda: cuanto más tarda la Rada en votar, menos de lo ya reservado llega en 2026 —y el agujero que Kiev debe cerrar al año siguiente se hace mayor, no menor.
Con información de Euronews y The Kyiv Independent.


