El senador Flávio Bolsonaro (PL-RJ) aterrizó en Miami la mañana del miércoles, menos de un día después de que la Polícia Federal (policía federal brasileña) anulara sus pasaportes porque no cumplió la decisión del juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (la Corte Suprema de Brasil), que lo obligaba a entregar los documentos y le prohibía salir del país.
La salida no pasó por un puesto regular de control migratorio brasileño, según una autoridad de la policía federal citada por Reuters. El senador conserva su escaño.
La ruta, hora por hora
De acuerdo con la autoridad migratoria argentina, citada por Times Brasil y Diário de São Paulo, el grupo cruzó el Puente Internacional Tancredo Neves, que une Foz do Iguaçu, en Brasil, con Puerto Iguazú, en Argentina, alrededor de las 22:50 del martes, hora de Brasilia. Eran cuatro personas — el senador, su esposa, Fernanda Bolsonaro, y sus dos hijas —, todas con documentos válidos y sin impedimento migratorio.
Unos 40 minutos más tarde, a las 23:30, abordaron un jet privado operado por la empresa argentina Baires Fly S.A., un Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW y un plan de vuelo declarado a Guayaquil, Ecuador. La aeronave despegó de Guayaquil a las 6:22 del miércoles y aterrizó a las 10:23 en el Aeropuerto Ejecutivo Miami-Opa Locka, en Florida. Los datos de rastreo aéreo indican que la ruta no cruzó el espacio aéreo brasileño.
El gobierno argentino afirmó que no hay pedido de asilo. El martes, antes de que se confirmara el registro migratorio, autoridades del país inspeccionaron una aeronave en el aeropuerto de Puerto Iguazú y no hallaron un plan de vuelo con la familia.
Qué decía la decisión
La orden siguió a un pedido presentado por la policía federal el domingo, que señaló riesgo de fuga por el clima político posterior a la elección, los recursos financieros del senador y la posibilidad de que permaneciera en el exterior. Moraes ordenó la incautación de los pasaportes y prohibió viajes internacionales en el marco de una investigación por lavado de dinero en la que Flávio es investigado junto con el abogado Willer Tomaz. Ambos niegan irregularidades.
Flávio fue notificado el lunes, al salir de la casa de Jair Bolsonaro en Brasilia. Horas después publicó un video en el que confirmaba la notificación y negaba la intención de salir de Brasil, diciendo que se quedaría para organizar la oposición. El plazo de 24 horas venció el martes sin la entrega de los documentos, y la policía federal anuló los pasaportes e informó que oficiará a la Corte Suprema sobre el incumplimiento. Hasta la publicación de esta nota, la defensa del senador no se había manifestado públicamente sobre el viaje.
Visas y reacciones
El gobierno de Estados Unidos anunció el martes que concedería visas al senador y a sus familiares. El presidente Donald Trump afirmó públicamente que aprobaba el viaje de Flávio al país y dijo que no sabía dónde estaba en ese momento.
En Brasil, legisladores del gobernante Partido dos Trabalhadores (Partido de los Trabajadores) pidieron a la Corte Suprema medidas contra el senador, entre ellas el bloqueo de bienes; las solicitudes esperan análisis. La Procuradoria-Geral da República (fiscalía general) no se había manifestado públicamente sobre la salida hasta la tarde del miércoles.
Flávio fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta del domingo pasado, en la que el presidente fue reelecto con el 51,79% de los votos válidos, y no reconoció formalmente el resultado: primero habló de pedir la anulación de la votación y después de pedir al Tribunal Superior Eleitoral (tribunal electoral superior) la inhabilitación de la fórmula de Lula. Su partido, el Partido Liberal, declaró el lunes que reconoce la victoria de Lula.
El precedente es reciente y de su propia familia: Jair Bolsonaro viajó a Estados Unidos después de no reconocer la derrota de 2022, regresó a Brasil meses más tarde y fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Con información de Agência Brasil, Reuters, Times Brasil, Diário de São Paulo y Conjur.




