Irán le puso precio al fin de una guerra que ya lleva cerca de seis meses, y dice que la cuenta está en Washington.
Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, expuso los términos en una entrevista con Al Jazeera el sábado 19 de septiembre de 2026. "Nuestras condiciones son el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de nuestros fondos congelados y el fin del bloqueo naval", dijo.
El mensaje no viajó en línea recta. "Seguimos en contacto con el mediador Catar, que ha transmitido nuestras condiciones a Washington con el objetivo de terminar la guerra. Estamos esperando la respuesta del presidente Trump", afirmó Rezaei. The Jerusalem Post informó que intermediarios paquistaníes también forman parte del canal, aunque la cancillería iraní dijo después que la próxima visita del ministro del Interior de Pakistán a Teherán tratará solo asuntos bilaterales.
Qué está pidiendo Teherán
Además de las tres exigencias principales, Al Jazeera informó el domingo de una lista más amplia: fin de la guerra en todos los frentes, con mención específica al Líbano; liberación de miles de millones de dólares en activos iraníes congelados; levantamiento del bloqueo naval a los puertos del país; fin de lo que Teherán llama injerencia estadounidense en sus asuntos internos; fin de la cooperación de Estados Unidos con "los opositores de nuestra revolución"; y cese de todos los ataques estadounidenses en territorio iraní.
Rezaei acompañó la oferta con una advertencia. "Es de interés de Washington aceptar estas condiciones", dijo, y agregó que "las amenazas de Trump no lograrán ningún resultado" y que Irán está preparado para una "guerra decisiva". También describió el conflicto como no resuelto en la práctica: "en términos prácticos, la guerra continúa".
El estrecho sigue cerrado
El domingo por la mañana, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo que el Estrecho de Ormuz — el paso por donde circula normalmente cerca de una quinta parte del crudo mundial — seguirá cerrado hasta que se cumplan las condiciones iraníes. Eso ata la vía diplomática directamente al mercado energético: los términos no son solo una exigencia política, sino la condición declarada para reabrir una ruta cuyo cierre ya se siente en los surtidores muy lejos de la región.
Rezaei trazó un límite en el otro punto de estrangulamiento. Irán no cerrará el Estrecho de Bab el-Mandeb, dijo, y calificó el tema como "un asunto yemení". Añadió que el país estuvo cerca de un entendimiento con Omán, un acuerdo que describió como listo, pero que quizá necesite aval regional antes de hacerse público.
Washington no ha respondido
Hasta el domingo no había una respuesta formal de Estados Unidos. David Des Roches, analista del Pentágono, dijo a Al Jazeera que Washington probablemente leerá la lista como una exigencia de rendición y no como una propuesta inicial de negociación — que es la dificultad de las condiciones publicadas en una entrevista: cada una se convierte en una posición que quien la enunció ya no puede abandonar en silencio.
Un Congreso que ya vota contra la guerra
Los términos llegan a una Casa Blanca que viene perdiendo votaciones sobre la guerra en casa. El 15 de septiembre, la Cámara de Representantes (la cámara baja del Congreso estadounidense) aprobó por 220 votos contra 204 una resolución de poderes de guerra sobre Irán, la H. Con. Res. 93, con siete republicanos votando junto a los demócratas. Fue la tercera vez que la cámara votó sobre poner fin a las hostilidades, y la primera en que una medida así fue aprobada.
Con información de Al Jazeera, The Jerusalem Post y la Office of the Clerk de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.



