La inflación anual de la zona del euro subió del 3,2% en agosto al 3,8% en septiembre, según la estimación rápida publicada el viernes por Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. El dato quedó por encima del 3,6% que esperaba el mercado y es el más alto del año en el bloque, que pasó a tener 21 países el 1 de enero de 2026, con la entrada de Bulgaria.
En el mes, los precios subieron un 0,6%. Los datos completos de septiembre se publican el 16 de octubre.
La cuenta es casi toda de energía
El desglose por componentes muestra dónde está la presión. En 12 meses:
- energía: 18,8%, frente al 14,3% de agosto
- servicios: 3,2%, frente al 3,0%
- alimentos, alcohol y tabaco: 1,4%, frente al 1,1%
- bienes industriales no energéticos: 1,1%, frente al 1,2%
La inflación subyacente —la medida que excluye energía y alimentos, usada para separar la presión de demanda de un choque de precios— se situó en el 2,5%, frente al 2,4% de agosto. Ese es el detalle que cambia la lectura: la subida de 0,6 puntos del índice general convive con un avance de 0,1 punto en la subyacente, lo que sugiere un choque aún concentrado en la factura energética y no un traslado generalizado a salarios y servicios.
El origen de ese choque está fuera de Europa. Los combates en las proximidades del Estrecho de Ormuz han restringido la oferta de crudo y han llevado el Brent por encima de los 100 dólares por barril, según relatos del mercado recogidos por euronews.
Lituania 6,1%, Letonia 2,9%
La dispersión entre países sigue siendo amplia. La tasa más alta de septiembre fue la de Lituania, 6,1%; la más baja, la de Letonia, 2,9%. Entre las cuatro mayores economías del bloque, España registró un 4,9%, Italia un 4,2%, Alemania un 3,3% y Francia un 3,0%.
Qué hace ahora el BCE
El Banco Central Europeo (BCE) ya ha reaccionado dos veces a este choque. El 10 de septiembre elevó el tipo de depósito del 2,25% al 2,5% —segunda subida desde el 11 de junio—, con el tipo de refinanciación principal en el 2,65% y el de préstamo marginal en el 2,9%. Entonces mantuvo su previsión de inflación del 3,0% para 2026 y revisó al alza las de 2027 (2,5%) y 2028 (2,1%).
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, resumió así la condición para nuevos pasos: "la carga de la prueba está en los datos". Los datos del viernes llegan con los tipos de mercado ya al alza: los rendimientos de los bonos han subido con fuerza en las últimas semanas, lo que endurece las condiciones financieras sin que el banco mueva su tipo oficial.
La próxima decisión de política monetaria del BCE está prevista para el 29 de octubre.
Con información de Eurostat, euronews e InvestingLive.




