La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) documentó 1.004 casos de violencia sexual vinculados a la invasión rusa de Ucrania entre el 24 de febrero de 2022 y finales de julio de 2026. El informe, divulgado el viernes, atribuye el 89% de los casos a autoridades rusas —Fuerzas Armadas, servicio penitenciario y servicio de seguridad— y el 11% a autoridades ucranianas.
El documento, titulado Sexual Violence in the Context of the Russian Federation Full-Scale Armed Attack against Ukraine, fue elaborado con la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania.
La mayoría de las víctimas son hombres detenidos
A diferencia del patrón más asociado a los conflictos armados, la mayor parte de las víctimas registradas son hombres, sobre todo en instalaciones de detención. También aparecen mujeres y niños, principalmente en territorios ocupados. La víctima más joven tenía 4 años; la mayor, 82.
Entre los prisioneros de guerra ucranianos, el 27% denunció descargas eléctricas en los genitales aplicadas con teléfonos de campaña de fabricación soviética, conocidos como tapik —155 casos—. El informe describe además violaciones, violaciones en grupo, mutilación genital, golpizas, desnudez forzada y actos sexuales degradantes.
La repetición es un rasgo central: cerca del 75% de los prisioneros de guerra detenidos y la mitad de los civiles detenidos sufrieron violencia sexual más de una vez.
"De ambos lados, pero no en la misma escala"
Danielle Bell, jefa de la Misión de Observación, afirmó que las violaciones ocurrieron "de ambos lados", pero que difieren "en alcance y escala", una formulación que sostiene la asimetría del 89% frente al 11% sin absolver a Kiev.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dijo estar "profundamente alarmado por la prevalencia de estos actos aborrecibles" y temer que "casi con certeza continúen". El informe pide que los abusos "cesen de inmediato" y que Rusia adopte "pasos concretos y perceptibles" para proteger a civiles y prisioneros de guerra de todas las formas de tortura, incluida la violencia sexual.
Por qué importa la cifra
Mil casos documentados no son el total de casos ocurridos. Los informes de este tipo registran solo lo que se acreditó con entrevistas directas y corroboración, y la violencia sexual es, entre los crímenes de guerra, el de menor tasa de denuncia. El propio ACNUDH trata la cifra como un piso, no como una estimación.
La calificación jurídica también pesa: al enmarcar la práctica como tortura, el informe la sitúa bajo regímenes de responsabilidad penal internacional que no dependen de un tribunal específico para Ucrania.
Con información de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH), Noticias ONU y Euronews.



