La reforma tributaria sobre el consumo de Brasil entró en vigor el 1 de enero de 2026, y el primer año es de prueba. Las tasas son simbólicas, pero las operaciones son reales y los nuevos campos de la factura electrónica ya son obligatorios, lo que significa que "año de adaptación" no quiere decir año sin obligaciones.
Qué cambia ahora
El nuevo modelo es el IVA (impuesto al valor agregado) dual: dos tributos sobre el valor agregado, uno federal y otro compartido entre estados y municipios.
- CBS (la contribución federal sobre bienes y servicios), con una tasa de prueba de 0,9%
- IBS (el impuesto estatal y municipal sobre bienes y servicios), con una tasa de prueba de 0,1%
Cinco tributos se extinguirán a lo largo de la transición: PIS, Cofins e IPI, federales (dos contribuciones sociales sobre la facturación y el impuesto sobre productos industrializados); el ICMS, estatal, que grava la circulación de bienes y servicios; y el ISS, municipal, que grava los servicios.
Qué deben hacer las empresas
Actualizar sus sistemas, revisar sus clasificaciones fiscales y emitir facturas con los nuevos campos. La Receita Federal (la autoridad tributaria federal de Brasil) suspendió la aplicación automática de sanciones por omisión de la CBS y el IBS hasta el cuarto mes posterior a la publicación de la reglamentación, pero recomienda que las empresas cumplan las reglas desde enero para no acumular problemas.
La recomendación tiene sentido práctico: quien deje el ajuste del sistema para después lo hará con el volumen de operaciones de todo el año por delante, no con el de un solo mes.
Qué llega en 2027
El split payment (pago dividido) comienza el año que viene. Es la separación automática del impuesto en el momento del pago: el valor del tributo no pasa por la cuenta de la empresa, sino que va directo al fisco.
El cambio afecta al flujo de caja, no a la carga tributaria. Hoy la empresa recibe el valor completo y paga el impuesto después; con el pago dividido, el dinero del impuesto nunca llega a entrar. Para quien trabaja con un capital de trabajo ajustado, esto exige planificar antes de 2027, no en 2027.
El punto sensible: el agro
La tasa estimada del IVA para los productores rurales ronda el 28%, frente a algo cercano al 5% de la carga actual. La diferencia es lo bastante grande como para cambiar las cuentas de quien siembra.
Hay una exención para operaciones por debajo de R$ 3,6 millones al año, lo que protege al pequeño productor, pero el límite también crea un escalón: cruzar esa línea significa pasar de cero al régimen completo.
Con información de Agência Brasil. Reportaje original de Wellton Máximo, publicado el 1 de enero de 2026.


