Un gran jurado del condado de Harris acusó a un agente de la Immigration and Customs Enforcement (ICE, la agencia federal de control migratorio de Estados Unidos) por un delito grave de agresión agravada con arma mortal, por una persecución ocurrida el 10 de octubre en Houston en la que atropelló a un hombre con su camioneta sin identificación. El cargo conlleva una pena de 2 a 20 años de prisión.
El agente es Mario Alberto Morales, quien según su abogado trabaja para ICE desde hace poco más de un año. La acusación se anunció el viernes 30 de octubre. Su abogado, David Lindenmuth, dijo que Morales se entregaría en un tribunal el lunes 2 de noviembre.
Lo que muestran las imágenes
El hombre atropellado es Miguel Parra Hernández, de 48 años, un obrero de la construcción mexicano que vive en Texas desde hace más de 30 años sin estatus legal y no tiene antecedentes penales. Sufrió la fractura de una pierna — el fiscal de distrito del condado de Harris, Sean Teare, dijo que el vehículo le pasó por encima de las dos — y se recupera en un centro de rehabilitación mientras permanece bajo custodia federal.
Un video de vigilancia muestra la camioneta de Morales atravesando un camellón y golpeando a Parra Hernández mientras corría por un estacionamiento. Al presentar el caso, Teare proyectó imágenes de la cámara corporal en las que el vehículo da giros bruscos antes de detenerse; Morales baja y se vuelve hacia Parra Hernández, que está en el suelo. En la misma grabación, cuando llega otro agente, Morales dice: "Venía entrando y le di con el carro".
Teare afirmó que Morales "dirigió agresivamente su vehículo contra Parra-Hernández", y trazó él mismo la línea de fondo: "Una placa de ICE no da vía libre para herir, matar o violar los derechos constitucionales de nadie". Dijo que la fiscalía tiene una "cantidad significativa de información" sobre el agente y que, por su experiencia, las agencias policiales no contratarían a alguien con los antecedentes de Morales. No dio más detalles.
ICE rechaza el caso
ICE calificó la acusación de "maniobra política" y sostuvo que las autoridades locales no tienen facultad para investigar a agentes federales en el ejercicio de sus funciones. "Las afirmaciones de que ICE golpeó a Miguel Parra-Hernández intencionalmente son IMPRUDENTES y FALSAS", dijo la agencia.
Según su versión, Parra Hernández se cruzó corriendo delante del auto, y el objetivo del operativo era un hombre llamado José Mendoza-Cervantes, a quien se habría visto subir a un vehículo con él. La hija de Mendoza-Cervantes dijo a la organización de derechos de los inmigrantes FIEL que su padre murió hace casi una década.
Morales declaró a los agentes del sheriff que no frenó, pero que no tuvo intención de atropellar a nadie. Lindenmuth llamó al hecho "claramente un accidente" y dijo que las autoridades locales habían "inventado un delito de la nada".
Un pleito de jurisdicción tanto como penal
Detrás del cargo hay una cuestión que los tribunales no han resuelto en esta etapa del control migratorio: hasta dónde puede llegar un fiscal del condado al acusar a un agente federal por una conducta que el agente atribuye a un operativo federal. Los agentes federales pueden pedir el traslado de esos casos a la justicia federal y reclamar inmunidad por actos dentro del ámbito de sus funciones, que es el argumento que prepara el comunicado de ICE. La acusación pone ese argumento ante un juez, en lugar de resolverlo.
Con información de PBS NewsHour y CBS News.




