Una coalición de 22 estados y el Distrito de Columbia pidió a la justicia federal que anule la nueva regla de "carga pública" del Department of Homeland Security (el ministerio de seguridad interior de Estados Unidos), con el argumento de que convierte el uso corriente del comedor escolar y del seguro de salud en motivo para negar la green card.
La demanda se presentó el 14 de septiembre de 2026 ante el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York y la encabeza la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James. Una segunda coalición, de ciudades liderada por la alcaldía de Nueva York, presentó su propio recurso. Ninguna de las dos impidió que la regla entrara en vigor cuatro días después, el 18 de septiembre.
Qué cambió el 18 de septiembre
La norma deroga la regulación de 2022 y amplía la discrecionalidad de los agentes del U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS, el servicio de inmigración estadounidense) al evaluar si quien solicita la residencia permanente podría convertirse en una "carga pública" — alguien que dependa, en lo esencial, de la ayuda del gobierno.
En la versión ahora vigente, el agente puede considerar una gama de beneficios mucho más amplia que antes, y puede tomar en cuenta los beneficios usados no solo por el solicitante, sino por sus familiares. El escrito de los estados menciona los programas de comedor escolar, el seguro de salud y el Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP, la ayuda alimentaria federal).
Las cifras que los estados llevaron al tribunal
El argumento central de la coalición no es sobre los inmigrantes a quienes se les niegue la solicitud. Es sobre el grupo mucho mayor que simplemente deja de pedir ayuda.
- 4.050 millones de dólares al año — la pérdida proyectada por los estados en fondos de Medicaid y del programa de salud infantil CHIP.
- 1.000 millones de dólares al año — la pérdida proyectada en fondos del SNAP.
- 35% a 60% — las tasas de baja registradas entre las poblaciones afectadas cuando rigió una regla semejante durante el primer gobierno de Trump.
Esa distancia entre cuántas personas rechaza una regla y cuántas se retiran en silencio es el mecanismo que describen los estados. Una proyección federal citada en la cobertura de la norma estimó en unas 950.000 las personas que renunciarían a beneficios por miedo — un orden de magnitud por encima de cualquier recuento plausible de green cards denegadas.
"Las familias trabajadoras no deberían verse obligadas a quedarse sin apoyo por miedo a que pedir ayuda las lleve a la deportación", dijo James al anunciar la demanda.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, cuya administración se sumó al recurso de las ciudades, lo planteó en otros términos: "Nuestras comunidades inmigrantes no son una carga. Son las personas que hacen grande a Nueva York."
Qué sigue
La regla continúa vigente mientras avanza el proceso. Quienes presentaron su solicitud antes del 18 de septiembre y quienes están decidiendo si mantienen a un hijo en el seguro de salud operan, por ahora, bajo el nuevo criterio.
Los estados piden al tribunal que anule la norma con base en el Administrative Procedure Act (la ley que rige el procedimiento administrativo federal estadounidense) — el mismo instrumento que tumbó varias regulaciones migratorias este año, entre ellas la regla de plazo fijo para visas de estudiante, frenada un día antes de entrar en vigor.
Con información de la Fiscalía General de Nueva York, Envoy Global y The Hill.



