Brasil deberá crear antes de que termine este año el Centro Brasileiro de Emergências em Saúde Pública (Cbesp, Centro Brasileño de Emergencias en Salud Pública), una estructura permanente para hacer frente a epidemias y crisis sanitarias.
La propuesta es del Instituto Todos pela Saúde (ITpS, un instituto brasileño de investigación en salud). El centro funcionaría bajo la gestión de la Fiocruz (la fundación brasileña de investigación en salud pública), integrado al SUS (el sistema público de salud de Brasil) y al Ministério da Saúde (Ministerio de Salud), con recursos del presupuesto general de la Unión, complementados con acuerdos internacionales e ingresos propios.
El argumento: la permanencia
"Una estructura permanente dedicada a la prevención, preparación y respuesta a emergencias de salud pública ayudará a Brasil a reaccionar con más prontitud ante las crisis", afirmó Gerson Penna, director del ITpS.
La cuestión tiene menos que ver con crear capacidad nueva que con no tener que montarla desde cero cada vez. El centro vigilaría riesgos, aplicaría estrategias de prevención y coordinaría la articulación entre salud, medio ambiente, agricultura y ciencia.
El exministro de Salud José Gomes Temporão subrayó que una gestión especializada con un cuerpo técnico permanente daría "soluciones mucho más ágiles y adecuadas".
Lo que falta
La secretaria de vigilancia en salud del Ministério da Saúde, Mariângela Simão, afirmó: "Tenemos un proyecto de ley pendiente para establecer una política de Estado para las emergencias por enfermedades".
Según Penna, la implementación comenzaría en 2027, tras el debate legislativo a lo largo de 2026.
La cifra que motivó la propuesta
La referencia declarada es la covid-19, que causó cerca de 700.000 muertes en Brasil, en una pandemia que superó los 7 millones de muertes en el mundo.
Con información de Agência Brasil. Reportaje original de Elaine Patricia Cruz, publicado el 20 de junio de 2026.




