Supermercados de cinco países europeos —Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y Estonia— informaron el lunes de que sus sistemas de refrigeración fueron alterados durante la madrugada, en episodios que las autoridades tratan como sospecha de ciberataque. Ningún grupo asumió la autoría.
En Suecia, los congeladores de tiendas de las cadenas ICA y Coop fueron ajustados a temperaturas de hasta 55 °C, de acuerdo con Newsweek. Coop informó de seis tiendas afectadas, e ICA habló de "un número limitado" de locales, con ajustes en las mismas temperaturas registradas en el ataque contra supermercados franceses en octubre. Axfood sufrió la intrusión en los congeladores de un centro de distribución de entregas a domicilio en la zona de Gotemburgo.
Trece de las 223 tiendas de la irlandesa SuperValu
En Irlanda, SuperValu —del grupo Musgrave— afirmó que un "incidente cibernético" alcanzó un modelo específico de equipo de refrigeración en 13 de sus 223 tiendas, y que productos refrigerados y congelados fueron descartados por precaución.
En Bélgica y Luxemburgo, decenas de tiendas de Ahold Delhaize registraron una subida de temperatura durante la noche, según la agencia Belga. El presidente de Sabcobel, proveedora de los equipos, dijo que los evaporadores de las unidades del grupo fueron puestos en modo de descongelación. Cinco tiendas de la marca Spar en Bélgica también fueron atacadas, según Colruyt Group, que opera la franquicia, y Newsweek cita además tiendas de Carrefour en el país. En Estonia, al menos una tienda fue afectada, con ajustes elevados a 50 °C, según la proveedora de tecnología Kitman Coldtech.
Equipos de control expuestos en internet
El centro nacional de ciberseguridad de Suecia dijo que está respondiendo a varios incidentes relacionados con la refrigeración en tiendas. El organismo afirma haber encontrado un gran número de equipos de tecnología operativa —los sistemas que gobiernan máquinas, no datos— expuestos en internet, y ya había recomendado a las empresas actualizarlos y parchearlos. Ahold Delhaize comunicó un incidente de seguridad cibernética a la policía neerlandesa el mes pasado.
Ese es el punto que une los casos: el blanco no es la caja ni el registro de clientes, sino el termostato, un equipo barato, conectado y rara vez actualizado, cuyo fallo arruina el inventario en una sola noche.
El patrón repite el de octubre, cuando cientos de supermercados en Francia tuvieron neveras y congeladores elevados hasta 50 °C, con pérdidas de alimentos valoradas en millones de euros e incendios en algunas tiendas.
Para la Comisión Europea, los episodios muestran que los ciberataques pueden interrumpir servicios y afectar la vida diaria de los ciudadanos, y refuerzan la necesidad de elevar la ciberseguridad en el bloque. Los gobiernos europeos atribuyen a Moscú un número creciente de incidentes contra infraestructuras; Rusia niega cualquier participación en sabotajes o en acciones de guerra híbrida.
Con información de Al Jazeera y Newsweek.




