Ecuador entró este domingo en su cuarto toque de queda del año. Desde las 00:00 del 1 de noviembre y hasta las 05:00 del 10 de noviembre, la circulación de personas y vehículos está restringida entre la medianoche y las cinco de la mañana en cinco provincias de la Costa: Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas.
La restricción está fijada en el Decreto Ejecutivo 519, firmado por el presidente Daniel Noboa el 15 de octubre en Manta. El texto modifica el artículo 4 del Decreto Ejecutivo 498, de septiembre, y se apoya en la causal constitucional de "grave conmoción interna". El control queda a cargo de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los agentes de tránsito, en coordinación con otras entidades.
Diez días elegidos por el reloj del delito
El decreto no se justifica en una cifra general de violencia, sino en el horario en que ocurre. Según los informes de la Policía Nacional recogidos en el documento, entre el 17 de septiembre y el 13 de octubre de 2026 el país registró 483 víctimas de homicidio intencional. De ese total, 281 muertes —el 58,18 %— se produjeron entre las 18:00 y las 05:59.
En la franja que ahora queda bajo toque de queda, de 00:00 a 05:00, y solo en las cinco provincias afectadas, el mismo período acumuló 33 homicidios intencionales, distribuidos así:
- Guayas: 15
- El Oro: 9
- Manabí: 6
- Los Ríos: 2
- Esmeraldas: 1
El 93,9 % de esas 33 muertes fue atribuido a violencia criminal y 28 de las víctimas murieron por disparos. En el mismo horario nocturno, el sistema ECU 911 coordinó 12.468 emergencias de seguridad ciudadana en esas jurisdicciones, el 76,64 % de ellas entre las 00:00 y las 02:59.
Es una medida construida sobre una hipótesis explícita: si la mayor parte de los asesinatos se concentra de noche, vaciar la calle en esas horas reduce tanto la oportunidad del crimen organizado como el riesgo para quien pasa por ahí. El ministro del Interior, John Reimberg, sostuvo que la restricción busca facilitar los operativos de la fuerza pública y disminuir la exposición de la población civil.
Lo que dejó el toque de queda de septiembre
El Decreto 498 había aplicado una restricción equivalente entre el 17 y el 30 de septiembre, entonces en cuatro provincias. Las Fuerzas Armadas reportaron 1.673 operativos en Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro, con 216 aprehendidos, 43 armas de fuego, 1.764 municiones, ocho artefactos explosivos, 341,56 kilos de sustancias ilícitas, 1.000 galones de combustible, 108 motocicletas y 14 vehículos incautados. El Ministerio del Interior contabilizó, entre el 17 y el 29 de septiembre, 2.561 aprehensiones, 1.866 de ellas por delitos comunes y crimen organizado.
El Gobierno sumó a Esmeraldas al listado de septiembre. Santa Elena quedó fuera de la nueva restricción; Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas tampoco están incluidas en el toque de queda, aunque siguen bajo estado de excepción.
Quién puede circular
El decreto exceptúa al personal de salud, los servicios de emergencia, los servicios públicos esenciales, los sectores estratégicos, los operadores del sistema de justicia, los periodistas acreditados, la Defensoría del Pueblo, las delegaciones internacionales acreditadas y los recursos movilizados por la alerta roja asociada a El Niño. El texto también ordena que los controles se ejecuten de forma "racional y proporcional", atendiendo a las circunstancias de quien necesite desplazarse.
Un calendario cargado
Los diez días caen sobre dos feriados: el Día de los Difuntos y la Independencia de Cuenca, fechas de alta movilidad interprovincial en Ecuador. Noboa había anunciado la decisión el 14 de octubre, en una entrevista radial en Ambato, junto con operativos especiales entre el 1 y el 10 de noviembre.
Con información de El Comercio e Infobae, y de los informes de la Policía Nacional, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior y el ECU 911 citados en el Decreto Ejecutivo 519.




