El Bank of England (Banco de Inglaterra) elevó este jueves su tipo de interés de referencia del 3,75% al 4%. Es la primera subida decidida por su Comité de Política Monetaria (MPC, por sus siglas en inglés) en más de tres años: desde 2023 el banco central británico solo había recortado el tipo o lo había mantenido, y la tasa estaba en el 3,75% desde las reuniones de julio y septiembre.
La decisión llegó acompañada de una proyección incómoda. La inflación al consumidor del Reino Unido estaba en el 3,5% en septiembre, por encima del 3,1% de agosto, y el propio banco calcula que volverá a subir a lo largo del próximo año hasta acercarse al 5% a mediados de 2027.
Un voto quería el doble
El marcador fue de 8 a 1 — pero ninguno de los nueve miembros votó por dejar el tipo donde estaba. Los ocho de la mayoría (Andrew Bailey, Sarah Breeden, Swati Dhingra, Megan Greene, Clare Lombardelli, Huw Pill, Dave Ramsden y Alan Taylor) respaldaron la subida de 0,25 puntos porcentuales. La disidencia vino de Catherine Mann, que defendió medio punto, lo que habría llevado el tipo al 4,25%, y dijo que una subida de 50 puntos básicos sería "buena política".
Es unanimidad en la dirección y desacuerdo en el tamaño del paso, una situación distinta de la de un comité dividido entre subir y esperar.
La cuenta llegó por la energía
Lo que empujó al comité fue el precio de la energía, presionado por el conflicto en Oriente Medio. En los 15 días hábiles cerrados el 27 de octubre, el petróleo Brent costó una media de 108 dólares por barril, un 38% más que el nivel considerado en el Informe de Política Monetaria de julio. El gas natural quedó en 216 peniques por therm, un alza del 81% en el mismo periodo.
De ahí salen las proyecciones. En el escenario central del banco, la inflación británica ronda el 4,5% en el primer trimestre de 2027 y se acerca al 5% en el segundo — el pico, con una media del 4,8% en el trimestre. En un escenario adverso, con el barril cerca de 130 dólares, la cuenta sube al 6,2% en el tercer trimestre de 2027.
El comité, por tanto, subió el tipo con la inflación corriente en el 3,5% y la proyección apuntando a casi el doble: actuó antes del pico, no después.
Lo que dijo Bailey
El gobernador del banco, Andrew Bailey, trató de quitarle a la decisión la lectura de un ciclo largo de ajuste. La subida "no debe verse como la primera de una inevitable larga secuencia de alzas", afirmó. En la misma frase, sin embargo, dejó la puerta abierta: "a menos que el conflicto en Oriente Medio se resuelva, tampoco parece probable que sea la última".
Entre los demás miembros, las lecturas variaron. Alan Taylor describió su propio voto como una subida "por ahora" y dijo que el siguiente movimiento "podría ser hacia arriba, hacia abajo o de lado". Huw Pill y Megan Greene señalaron que esperan nuevas subidas.
Crecimiento, hipotecas y mercado
El banco proyecta un crecimiento del 1,6% para el PIB británico este año y del 1,3% el próximo. La economía había avanzado un 0,5% en el segundo trimestre de 2026, después del 0,6% del primero.
Para quien paga una hipoteca, el efecto es inmediato en los contratos ligados al tipo de referencia: en un préstamo de 250.000 libras a 25 años, un cuarto de punto añade unas 37 libras al mes, según un cálculo de Moneyfacts citado por MoneyWeek. Quien tiene tipo fijo no nota el cambio hasta que vence el contrato, y parte de los bancos ya había incorporado la subida: los tipos de las hipotecas a dos años han subido casi 50 puntos básicos desde comienzos de septiembre.
En los mercados, la reacción fue contenida precisamente porque la subida se esperaba. El índice FTSE 100 cerró cerca de un 0,6% por encima del día anterior y el rendimiento de los bonos públicos a dos años subió en torno a 5 puntos básicos.
La próxima decisión del comité está fijada para el 17 de diciembre.
Con información del Banco de Inglaterra, el Cyprus Mail, MoneyWeek y AskTraders.




