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Economía

El trabajo infantil en México baja a 12,6% pero todavía alcanza a 3,5 millones de menores

La ENTI 2025 del INEGI contó 1,8 millones de niñas, niños y adolescentes en ocupaciones no permitidas, 300.000 menos que en 2022; Guerrero encabeza con 22,6%

Por Redação RecortNews
La fachada del edificio central del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Aguascalientes, en 2024.
La fachada del edificio central del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Aguascalientes, en 2024.Foto: Luisalvaz/Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó este miércoles 21 de octubre de 2026 los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2025: en México había 3,5 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años en situación de trabajo infantil, equivalentes al 12,6% de ese grupo de edad.

La cifra baja frente a los 3,7 millones y el 13,1% que midió el levantamiento de 2022. Pero sigue por encima del 11,4% de 2019 y del 12,3% de 2015: la serie retrocedió respecto del dato anterior y, al mismo tiempo, no volvió al nivel previo a la pandemia.

Dos situaciones dentro de una misma cifra

El INEGI suma bajo "trabajo infantil" dos condiciones que se miden por separado y que se superponen en parte:

  • Ocupación no permitida —trabajo por debajo de la edad mínima legal, o en actividades peligrosas—: 1,8 millones de menores, el 6,6% del grupo de 5 a 17 años, frente a 2,1 millones y 7,5% en 2022. De ese total, unos 800.000 tenían menos de 15 años y cerca de 1 millón, entre 15 y 17, estaban en trabajos peligrosos.
  • Quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas —jornadas prolongadas o riesgo para la salud y la integridad física—: 1,9 millones.
  • Alrededor de 200.000 menores estaban en las dos situaciones a la vez.

Mauricio Rodríguez Abreu, del INEGI, resumió el punto más duro de la medición al presentarla: "Un 75 % de los niños están en un sector de actividad peligroso", según la agencia EFE. El instituto calculó en cerca de 1,7 millones los menores en ocupaciones peligrosas.

Guerrero, Oaxaca y Chiapas al frente

Las tasas de trabajo infantil más altas se concentran en el sur del país: Guerrero (22,6%), Oaxaca (20,9%) y Chiapas (20,3%). En el otro extremo quedaron Sinaloa (5,4%), Baja California (5,8%) y Coahuila (7%) — una distancia de más de cuatro veces entre el estado con mayor y el de menor incidencia.

La brecha también es demográfica. Entre los niños la tasa fue de 15% y entre las niñas, de 10,2%. Por edad, pasa de 8,6% en el tramo de 5 a 14 años a 24,6% entre los de 15 a 17. En la población indígena llegó a 24,9%, casi el doble del promedio nacional, y en la afrodescendiente, a 15,6%.

La escuela, el corte más nítido

El indicador que más separa a un grupo de otro no es el estado ni el sexo, sino la asistencia escolar: entre los menores que no iban a la escuela la tasa de trabajo infantil fue de 48,4%, contra 9,9% entre los que sí asistían. Casi uno de cada dos, frente a uno de cada diez.

La encuesta no establece cuál de las dos cosas ocurre primero, y ese es justamente el dato que falta para saber si el trabajo saca al menor del aula o si el abandono escolar lo empuja al trabajo.

Más de un tercio no recibe nada

Entre los menores en ocupaciones no permitidas, 36,2% no recibía ningún ingreso, 52,9% ganaba hasta un salario mínimo y 8,1% más de un salario mínimo. La falta de paga es mayor entre las niñas: 41,6% sin ingresos, contra 34% de los niños.

El trabajo es sobre todo familiar y de pequeña escala: 58% trabajaba para un familiar o lo ayudaba, y 73,6% lo hacía en unidades económicas de dos a cinco personas. Al preguntar por el motivo, 30,6% respondió que lo hacía por gusto o para ayudar; 22,4%, para pagar la escuela o sus propios gastos; 14,9%, para aprender un oficio; 9,8%, porque el hogar lo necesitaba; y 6,6%, porque su aporte era necesario.

Jornadas largas

Las horas también exceden lo que la ley permite a un menor. Entre los que estaban en ocupaciones no permitidas, 32,1% trabajaba más de 28 horas por semana y 12,2%, más de 48 horas — el límite de la jornada de un adulto. Esa jornada extensa es el doble de frecuente entre los niños (14,3%) que entre las niñas (7,1%).

Por sector, las ocupaciones no permitidas se reparten casi en tercios entre el agropecuario (27,7%), los servicios (27,3%) y el comercio (24,5%).

Con información del INEGI, EFE y Expansión.