El Tribunal Superior Eleitoral (TSE, tribunal electoral superior de Brasil) calificó de falsa la afirmación del senador Flávio Bolsonaro (PL) de que fiscales de su partido fueron retirados de la sala-cofre (sala blindada) del tribunal durante el recuento de la segunda vuelta. La respuesta salió en una nota divulgada la mañana del lunes en la página "Fato ou boato" ("Hecho o rumor"), donde la Justiça Eleitoral (la justicia electoral brasileña) publica aclaraciones oficiales.
Lo que respondió el tribunal
La negativa se apoya en dos puntos. El primero es que la sala blindada no es un área abierta a quien quiera seguir el recuento: "A sala-cofre do TSE não é um espaço aberto à visitação" (la sala blindada del TSE no es un espacio abierto a visitas), dice la nota. El seguimiento de la totalización y de la divulgación de los resultados por parte de fiscales de partido, observadores internacionales, abogados y miembros del Ministerio Público se hace en otra área, la Sala de Totalización.
El segundo es el registro de dónde estuvieron efectivamente los fiscales del PL. Según el tribunal, dos de ellos pasaron por el TSE el domingo: acompañaron la Prueba de Integridad de las Urnas, en el subsuelo de la sede, en Brasilia, y estuvieron en la Sala de Totalización y en la Sala de los Partidos Políticos, en el quinto piso. El TSE afirma que hay registros de presencia y grabaciones de la Sala de Totalización que demuestran el "acceso libre" de los fiscales a las dependencias del tribunal.
La distinción que hace el tribunal es entre dos ambientes con funciones distintas: la sala blindada guarda la infraestructura en la que se procesa el resultado y nunca recibió visitantes; la Sala de Totalización existe precisamente para que la fiscalización externa siga el proceso. Según la nota, no hubo retirada porque no hubo entrada.
La declaración de Flávio Bolsonaro
El senador habló con la prensa poco después de que el TSE reconociera la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva (PT), electo con el 51,79% de los votos válidos y una ventaja de unos 4,4 millones de votos sobre su rival. Bolsonaro dijo que los fiscales fueron retirados de la sala blindada "a partir do momento em que essa eleição foi tomada" (desde el momento en que esta elección fue tomada) y sostuvo que mucho tendría que aclararse antes de que el país aceptara lo que llamó una "sacanagem", una canallada, en la votación de este año. En la misma declaración anunció que pediría la anulación de la elección y afirmó que le era "impossível", imposible, aceptar la derrota.
Hasta el final de la mañana del lunes su campaña no había presentado ninguna acción judicial contra el resultado, de acuerdo con el medio jurídico ConJur.
El telón de fondo
La controversia sobre el recuento llega después de la decisión del ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (la corte suprema brasileña), que poco antes de las 17h del domingo prorrogó la votación hasta las 19h en todo el país. La prórroga había sido pedida tanto por la coalición que apoyó a Lula, "Brasil Pronto Pra Mais", como por la propia campaña de Bolsonaro, que la solicitó al TSE.
Con información de Agência Brasil y ConJur.




