El Senado (cámara alta) define esta semana el ritmo de tramitación de la propuesta de enmienda a la Constitución (PEC) que pone fin a la jornada 6x1 (seis días trabajados por uno libre). Aprobada en la Câmara (cámara baja) a finales de mayo, la PEC establece dos días de descanso semanales obligatorios y reduce la jornada de 44 a 40 horas, sin reducción de salario.
La decisión sobre el camino
Una reunión de líderes convocada para este martes (9) discute el avance. El presidente del Senado, Davi Alcolumbre (União-AP), ya afirmó que la propuesta debe pasar por las comisiones en vez de ir directamente al pleno, empezando por la Comissão de Constituição e Justiça (CCJ), presidida por Otto Alencar (PSD-BA).
La justificación es que el Senado necesita escuchar a todos los sectores afectados, lo que puede extender el análisis durante los próximos meses.
La elección del camino es, en la práctica, una elección de plazos. El pleno directo lo acorta; las comisiones lo alargan, y cada etapa abre una nueva oportunidad de enmienda.
Lo que ya se retrasó
Desde que llegó, el 28 de mayo, la PEC no ha tenido movimiento, y el feriado de Corpus Christi redujo aún más el ritmo. El Gobierno federal apoya la propuesta, que cuenta con el respaldo de entidades de la sociedad civil, y la expectativa era de aprobación hasta mediados de julio.
Los votos necesarios
Por tratarse de una enmienda constitucional, la PEC exige tres quintos del Senado — 49 votos — en dos turnos de votación. Cualquier alteración del texto la devuelve a la Câmara para un análisis final.
Otra PEC en el orden del día
La CCJ también tiene prevista para el miércoles (10) la votación de la propuesta que concede autonomía presupuestaria y financiera al Banco Central, de autoría del senador Vanderlan Cardoso (PSD-GO).
Con información de Agência Brasil. Reportaje original de Pedro Rafael Vilela, publicado el 9 de junio de 2026.



