La campaña por la reelección del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (PT) presentó el miércoles ante el Tribunal Superior Eleitoral (TSE, tribunal electoral superior de Brasil) una ação de investigação judicial eleitoral (Aije, acción de investigación judicial electoral) que pide anular el registro de la candidatura de Flávio Bolsonaro (PL) y de su compañero de fórmula, Alfredo Gaspar (PL). El pedido llega cuatro días antes del balotaje, previsto para el domingo 25 de octubre.
Los abogados de Lula sostienen que hubo abuso de poder económico y uso indebido de los medios de comunicación social. Según la petición, la candidatura de Flávio Bolsonaro se benefició del impulso dirigido de publicaciones en las plataformas de Meta, mientras el contenido sobre Lula vio restringido su alcance.
Qué alega la acción
El escrito afirma que la herramienta de generación de imágenes con inteligencia artificial de la empresa bloqueó pedidos que involucraban a Lula y permitió los que involucraban a Flávio Bolsonaro. Meta respondió que no da trato preferencial a ningún candidato, partido o posición política, y dijo haber suspendido temporalmente la generación de imágenes de candidatos para cumplir con la legislación electoral brasileña.
La campaña también adjuntó cifras de interacción para sustentar su tesis. De acuerdo con el relevamiento presentado con la acción y difundido por Brasil 247, el perfil de Flávio Bolsonaro en Instagram reunía unos 13,6 millones de seguidores frente a los 16,4 millones de Lula —menos seguidores, por lo tanto—, pero registraba un promedio de 15,64 millones de visualizaciones por Reel, contra 5,91 millones de su adversario. La tasa de interacción normalizada que cita la petición es de 10,23% contra 2,86%.
Ese desequilibrio entre base de seguidores y alcance es justamente el punto en que se apoya la acción: para la campaña, un perfil más pequeño que entrega casi el triple de visualizaciones indica distribución artificial y no preferencia espontánea del público. Corresponde al tribunal decidir si la diferencia tiene otra explicación.
Otro tramo trata de los canales de WhatsApp. La campaña dice que el canal "Tropa do Flávio" y el perfil del candidato en Instagram aparecían en recomendaciones automáticas, algo que la legislación electoral prohíbe, y que las búsquedas del canal de Lula devolvían también el del adversario. La acción menciona además la restricción al impulso de las publicaciones de Lula a partir del 9 de octubre; Meta atribuyó el episodio a una falla técnica global ocurrida dos días antes.
El historial en el tribunal
La fricción entre la campaña de Lula y Meta ya había llegado al TSE antes de la Aije. Según Brasil 247, el ministro Marco Aurélio Bellizze concedió medidas cautelares el 15 y el 18 de octubre que ordenaban trato igual a las dos candidaturas, bajo multa diaria de R$ 500.000, elevada luego a R$ 1 millón. El pleno del tribunal confirmó la orden por unanimidad.
La Aije quedó a cargo del ministro Ricardo Villas Bôas Cueva, y no hay plazo para que el relator decida. Una acción de este tipo rara vez se cierra antes de la votación: anular el registro de una candidatura exige una etapa de instrucción, con defensa y producción de pruebas.
Las notas consultadas no traen declaraciones de la campaña de Flávio Bolsonaro sobre la acción.
Con información de la Agência Brasil, de CartaCapital y de Brasil 247.




