Un tren AVE de Renfe alcanzó por detrás a un tren de la operadora privada Iryo que estaba detenido en la vía, en la mañana de este miércoles, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid–Sevilla, entre los municipios de Mora y Urda, en la provincia de Toledo. Al menos 64 personas murieron, según informó el gobierno regional de Castilla-La Mancha, que advirtió de que la cifra puede aumentar a medida que avanza el rescate.
El choque ocurrió a las 8:54, de acuerdo con el servicio de emergencias 112. Dos vagones del tren de Iryo descarrilaron y cayeron por un talud junto a la vía. Adif, gestora de la infraestructura ferroviaria española, describió el episodio como un "alcance" —el término técnico para la colisión de un tren contra la parte trasera de otro— e interrumpió la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía por tiempo indefinido.
Cuántas personas iban en los dos trenes
El AVE de Renfe implicado era el servicio 2080, con 147 pasajeros. El tren de Iryo era el servicio 6076, con 397 personas a bordo: más de 540 pasajeros entre las dos composiciones, además de las tripulaciones.
Castilla-La Mancha elevó su plan de emergencia regional, el Platecam, al nivel 2 y pidió la actuación de la Unidad Militar de Emergencias. Bomberos de Alcázar de San Juan y de Orgaz, equipos de Protección Civil, tres helicópteros medicalizados y dos unidades de vigilancia intensiva móviles fueron enviados al lugar. El gobierno regional convocó a donantes de sangre en Alcázar de San Juan, Ciudad Real y Toledo.
El alcalde de Urda, Manuel Galán, dijo que el ayuntamiento preparaba un pabellón para recibir a los heridos, a petición de Protección Civil.
El fallo de señalización
Según la información del diario El Español, el tramo operaba bajo bloqueo de señalización lateral (BSL) por una avería en el LZB, el sistema que proporciona la protección integral de la vía. En ese régimen, la autorización de avance depende de la lectura de las señales laterales por parte del maquinista, y no del control continuo embarcado. El error humano es la hipótesis inicial de la investigación, que aún no tiene conclusión.
El diario El País, citando fuentes del gobierno, informó de que el tren de Renfe había reducido la velocidad y se había detenido minutos antes del choque por un problema de circulación en la línea.
La reacción del gobierno
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dijo estar "consternado por el grave incidente ferroviario" y expresó "cariño, solidaridad y apoyo" a las víctimas y a sus familias. Canceló su participación en la clausura de un acto de salud para seguir la emergencia.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, acudió primero al centro de control de Atocha, en Madrid, y después al lugar del accidente. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, suspendió su agenda y viajó a la zona. El Partido Popular, de Alberto Núñez Feijóo, suspendió los actos de precampaña para las elecciones del 29 de noviembre en todo el país.
El tercer desastre del año
Es el tercer desastre ferroviario registrado en España en 2026. El 18 de enero, en la misma línea Madrid–Sevilla, un accidente cerca de Adamuz, en la provincia de Córdoba, mató a 46 personas e implicó igualmente a un tren de Iryo y a otro de Renfe. El accidente de este miércoles llega algo más de nueve meses después.
Renfe abrió cambios y anulaciones gratuitas de billetes en los trayectos afectados.
Con información de El Español, CNN, Libertad Digital, Telecinco, Europa Press y El País.




