Audi construirá su primera planta de fabricación en Estados Unidos en el centro del estado de Georgia, un proyecto que las autoridades estatales y locales cifran en unos 4.000 millones de dólares y alrededor de 4.500 empleos. El presidente Donald Trump lo anunció el sábado por la noche, 24 de octubre de 2026, en un acto de campaña para las elecciones de medio mandato en Perry, Georgia, con el consejero delegado de Audi, Gernot Döllner, a su lado.
Trump habló de 4.200 millones de dólares y situó el terreno en "la vecina Macon, Georgia". Calificó la inversión como "la mayor de la historia de la industria automotriz estadounidense, de la historia moderna", y atribuyó parte del mérito al secretario de Comercio, Howard Lutnick.
Dónde se instalará realmente
La planta no estará dentro de Macon. Se levantará en el Middle Georgia Megasite (megapolígono industrial del centro de Georgia), un terreno de 1.474 acres —unas 596 hectáreas— en el condado de Peach, junto a la carretera estatal 96 y cerca de la Interstate 75. Queda a pocos kilómetros de Fort Valley y a cerca de media hora en coche al sur de Macon.
Ese terreno existe porque tres condados pasaron cuatro años preparándolo precisamente para esto. Georgia compró unos 1.100 acres a mediados de 2022, en alianza con la Development Authority of Peach County (organismo de desarrollo del condado), con el dinero de la venta de un terreno estatal de desarrollo económico en el condado de Chatham. Los condados de Bibb, Houston y Peach comprometieron 7 millones de dólares cada uno para promocionar el sitio y adecuarlo a los estándares de la industria, y las autoridades afirman que puede ampliarse hasta unos 2.400 acres.
Audi dijo que eligió Georgia por la mano de obra del estado, la rapidez para entrar en operación, el acceso al consumidor y la cercanía de la cadena de proveedores del sector. Georgia Quick Start, el programa estatal de capacitación laboral, creará un plan a medida y un centro de formación propio junto con sedes del Technical College System of Georgia (red estatal de institutos técnicos), con clases que empezarán antes de terminar la obra.
Qué saldrá de la línea, y cuándo
La planta está prevista para producir hasta 200.000 vehículos al año. Döllner dijo que allí se fabricarán los SUV más grandes y más premium de la marca, destinados al consumidor norteamericano.
Los dos calendarios presentados no coinciden. Trump dijo que la construcción puede empezar ya el mes que viene. El cronograma difundido en el estado es más lento y más habitual para una fábrica levantada desde cero: movimiento de tierras a partir de 2027, construcción en 2028 y plena producción en 2031.
"Es una inversión a largo plazo porque creemos en el mercado estadounidense", dijo Döllner, que calificó el acuerdo de "oportunidad fantástica" para Audi y para Estados Unidos. Según él, Georgia "tendrá un papel central" en los planes estadounidenses de la compañía. El presidente de Audi en Norteamérica, Vito Paladino, también estuvo en el escenario.
El gobernador Brian Kemp dijo que la decisión trae "inversión y empleos verdaderamente históricos al centro de Georgia". Roy Lewis, presidente de la comisión del condado de Peach, afirmó que el anuncio "hace realidad la visión que teníamos para el Middle Georgia Megasite". El alcalde de Macon-Bibb, Lester Miller, dijo que el impacto "se sentirá durante muchas décadas". Dan Perdue, presidente de la comisión del condado de Houston, atribuyó el resultado a la preparación de la región.
La cuenta de los aranceles detrás del anuncio
Audi es la excepción entre las marcas premium alemanas en el mercado estadounidense: BMW ensambla en Spartanburg, Carolina del Sur, desde los años noventa, y Mercedes-Benz produce en Alabama, mientras Audi ha abastecido a Estados Unidos solo con importaciones. Su modelo más vendido en el país, el Q5, se fabrica en San José Chiapa, en México.
Ese esquema se encareció con los aranceles a los automóviles del gobierno de Trump, y la cobertura comercial a lo largo de 2026 registró a Audi evaluando producir en suelo estadounidense y advirtiendo del costo de enviar coches a su segundo mercado más grande. Una fábrica en Georgia resuelve ese problema, pero en unos cinco años. Hasta que la línea arranque, todo Audi vendido en Estados Unidos seguirá llegando como importación.
Trump aprovechó el anuncio para reivindicar una cifra mayor, al decir al público de Perry que llegan unos 40.000 millones de dólares en inversiones del sector automotriz y unos 30.000 empleos. En el mismo acto lanzó la idea de un "dividendo Trump" de 5.000 dólares para los ciudadanos adultos si los republicanos conservan las dos cámaras del Congreso en noviembre, y advirtió de una "depresión económica al estilo de 1929" si ganan los demócratas.
Con información de Fox Business, WGXA, The Atlanta Journal-Constitution y del anuncio de Audi.




