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Política

Chile y Bolivia acuerdan avanzar hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas en la primera visita de Estado de un presidente chileno en 71 años

Kast y Paz firmaron en La Paz una declaración conjunta, términos para modernizar el ACE-22 y memorandos de minería y de un corredor bioceánico de fibra óptica. La demanda marítima boliviana quedó fuera de lo firmado.

Por Redação RecortNews
La plaza Murillo, en La Paz, con el palacio de gobierno y, al fondo, el edificio de la Casa Grande del Pueblo, en 2022.
La plaza Murillo, en La Paz, con el palacio de gobierno y, al fondo, el edificio de la Casa Grande del Pueblo, en 2022.Foto: Yastay/Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Los presidentes de Chile, José Antonio Kast, y de Bolivia, Rodrigo Paz, firmaron este viernes 16 de octubre de 2026 en La Paz una declaración conjunta en la que los dos gobiernos se comprometen a encaminar el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas, suspendidas desde hace décadas. Fue la primera visita de Estado de un mandatario chileno a Bolivia en 71 años: la anterior la realizó Carlos Ibáñez del Campo, en 1955.

Chile y Bolivia no intercambian embajadores y se vinculan a través de representaciones consulares. Según informó BioBioChile, ambos presidentes acordaron reactivar el Mecanismo de Consultas Políticas como la vía por la que se tratarán las diferencias históricas y se avanzará, por etapas, hacia la normalización. No se fijó una fecha para el regreso de embajadores.

"Las diferencias no pueden ser excusa para estar paralizados", dijo Kast, según el mismo medio. El presidente chileno invitó a Paz a realizar una visita de Estado a Chile en 2027 —invitación que su par boliviano aceptó— y afirmó que "no pasarán siete décadas hasta el próximo encuentro de presidentes".

Lo que se firmó

Los cancilleres Héctor Huanca, de Bolivia, y Francisco Pérez Mackenna, de Chile, suscribieron los términos de referencia para modernizar el Acuerdo de Complementación Económica Nº 22 (ACE-22), el marco que ordena el comercio bilateral. La negociación se hará en dos fases: la primera, sobre preferencias arancelarias, reglas de origen y facilitación del comercio; la segunda, eventualmente, sobre servicios, comercio electrónico, compras públicas y cláusulas laborales y ambientales.

A eso se sumaron un memorando de entendimiento en materia minera —con foco en geología, exploración, intercambio de datos geocientíficos, procesamiento y minerales críticos—, un memorando para un corredor bioceánico de fibra óptica que conectaría a Bolivia con los cables submarinos del Pacífico a través de la región chilena de Arica y Parinacota, y una declaración conjunta de integración energética que apunta a evaluar una interconexión eléctrica con una hoja de ruta de plazos y etapas.

Red Uno informó que la declaración presidencial se organiza en ocho ejes estratégicos e incluye la reactivación de mecanismos bilaterales dormidos: consultas políticas, la comisión de cultura y educación, la comisión de drogas, el seguimiento del ATIT y el grupo de trabajo sobre libre tránsito. El texto también menciona respaldo de la CAF para infraestructura y conectividad productiva, y una mesa binacional para la gestión de recursos hídricos transfronterizos.

Energía: el oleoducto que cambiaría de sentido

Entre los proyectos mencionados figura la reversión del oleoducto Sica Sica–Arica, que hoy transporta crudo boliviano hacia el Pacífico y que, en sentido inverso, permitiría abastecer de combustible a Bolivia por vía terrestre desde el puerto chileno. Kast afirmó que el proyecto avanza, aunque no se anunció un contrato firmado ni montos de inversión.

En seguridad, los gobiernos acordaron profundizar la coordinación policial y el intercambio de inteligencia frente al crimen organizado transnacional —respaldando los resultados de la primera reunión de altos mandos policiales— y trabajar por una migración ordenada y segura.

La demanda marítima, fuera de lo firmado

El reclamo boliviano de una salida soberana al océano Pacífico, perdido en la Guerra del Pacífico del siglo XIX, no formó parte de los documentos suscritos. Paz sostuvo que la demanda marítima sigue siendo un objetivo permanente consagrado en la Constitución boliviana, y que ello no impide el diálogo. Kast, por su parte, reconoció las diferencias y planteó que ambos Estados pueden progresar en iniciativas conjuntas sin renunciar a sus posiciones.

Al defender la cercanía entre las dos sociedades, Paz citó dos cifras: alrededor de 500.000 bolivianos viven de alguna forma en Chile y, según dijo, trabajadores de origen boliviano cosechan cerca del 80% de la producción chilena de cerezas.

Ninguno de los instrumentos anunciados incluyó montos comprometidos ni plazos vinculantes, y el texto completo de la declaración conjunta no había sido publicado por ambos gobiernos al cierre de esta nota. El alcance real del acercamiento se medirá en la primera ronda del ACE-22 y en la reactivación efectiva de los mecanismos que la declaración enumera.

Con información de Prensa Latina, Red Uno, BioBioChile y The Rio Times.