El chavismo y un sector de la oposición venezolana instalaron este miércoles 14 de octubre de 2026, a las tres de la tarde, la tercera ronda de su mesa de diálogo en un hotel de Caracas. Como en los dos ciclos anteriores, el acceso se limitó a los fotógrafos. Fuentes consultadas por la agencia EFE indicaron que las conversaciones se extenderán varios días, sin que se haya fijado una duración exacta.
La delegación opositora la encabeza Dinorah Figuera. El objetivo declarado de esta ronda es un acuerdo sobre garantías políticas y civiles para un eventual proceso electoral.
El TSJ y el CNE, la herencia de las rondas anteriores
Las delegaciones ya se habían reunido en agosto y en septiembre, en dos ciclos de alrededor de una semana cada uno, dedicados sobre todo a la reforma del sistema de justicia. El punto central fue la renovación completa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), al que se le atribuye haber actuado al servicio del gobierno.
En esa misma agenda entraron el desbloqueo del oro venezolano custodiado en Inglaterra y el levantamiento de las restricciones a portales de internet, en buena parte sitios de noticias, junto a otras medidas de libertad de expresión.
El Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que hubo progresos en la selección de los nuevos magistrados del TSJ y en la reforma del Consejo Nacional Electoral (CNE). Más allá de ese anuncio, no trascendieron detalles de la primera jornada de este tercer ciclo.
Washington detrás de la mesa
El diálogo es impulsado por Estados Unidos como parte del proceso de transición abierto tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas, en enero. El viernes previo a la apertura de esta ronda, Figuera se reunió en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio; el Departamento de Estado anunció después que el tercer ciclo comenzaría el 14 de octubre.
Según ese comunicado, Rubio instó a continuar avanzando en materia de libertades políticas y reforma electoral como base de unas elecciones "libres, justas y creíbles". El secretario de Estado elogió además el "valiente liderazgo" de Figuera y celebró los "progresos tangibles alcanzados" en las dos primeras rondas.
Ese protagonismo estadounidense es, al mismo tiempo, el flanco más expuesto de la mesa: crecen las críticas a la administración de Donald Trump por parte de quienes consideran que Washington está más interesado en el petróleo venezolano que en la transición democrática del país.
Quiénes no están
La mesa no incluye a María Corina Machado ni a Edmundo González Urrutia, las dos figuras de la oposición que concentraron el respaldo internacional en el ciclo electoral de 2024. El alcance de lo que se acuerde en Caracas dependerá, por eso, de cuánto de la oposición se reconozca en los nombres que firmen.
Con información de EFE, Infobae y El Nacional.




