Estados Unidos registró 4.588 casos confirmados de sarampión en 2026, según la actualización que los Centers for Disease Control and Prevention (CDC, la agencia federal de salud pública estadounidense) publicaron el 23 de octubre, con datos hasta el 22 de octubre. La cifra incluye 18 casos en visitantes extranjeros, y 47 jurisdicciones notificaron al menos uno.
El aumento de la semana fue de 178 casos, o 4,0 %: el más lento en varias semanas. La actualización anterior había sumado 330 casos, un salto del 8,1 %. Una semana de desaceleración no es una tendencia, pero es la primera desde la aceleración del final del verano boreal.
Quiénes están enfermando
El desglose por vacunación es el dato más constante del seguimiento del sarampión de los CDC este año, y apenas se movió: el 96 % de los casos confirmados ocurrió en personas que no estaban vacunadas o cuya situación vacunal es desconocida. El 2 % había recibido una dosis de la vacuna triple viral (MMR, por su sigla en inglés) y el 2 %, las dos dosis.
Por edad, los menores de 20 años concentran el 58 % de los casos —2.680— y los adultos de 20 años o más, el 41 %, o 1.881. Se desconoce la edad de 27 pacientes.
La hospitalización no sigue la curva de casos de manera uniforme. En total, 479 pacientes fueron internados, el 10 % del total, frente a 451 una semana antes. Pero la tasa es del 16 % entre los niños menores de 5 años y del 14 % entre los adultos de 20 años o más, contra el 5 % en la franja de 5 a 19: son los dos extremos del rango de edad los que la enfermedad manda al hospital.
Se registraron tres muertes en 2026. Los CDC marcan esa cifra como provisional, "sujeta a cambios a medida que se completen las revisiones".
Brotes, no casos dispersos
No es un año de infecciones aisladas. La agencia contabiliza 43 nuevos brotes abiertos en 2026, uno más que la semana anterior, y 4.404 de los 4.588 casos —el 96 %— están vinculados a un brote y no aislados. De ellos, 3.020 pertenecen a cadenas iniciadas este año y 1.384, a cadenas que vienen de 2025.
Esa concentración es lo que mantiene en duda el estatus de eliminación del sarampión en Estados Unidos. La enfermedad fue declarada eliminada en el país en 2000, una condición que depende de la ausencia de transmisión interna continua durante doce meses, y no de la ausencia de casos. Las cadenas de transmisión que atraviesan el año calendario son exactamente lo que esa definición fue diseñada para detectar.
Con información de los Centers for Disease Control and Prevention y de ContagionLive.




