Los sheriffs de Nueva York perdieron su primer intento de suspender la ley estatal que les impide firmar convenios de control migratorio con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Una jueza federal de distrito en Albany, Mae A. D'Agostino, rechazó su pedido de medida cautelar, y lo hizo sin pronunciarse sobre los argumentos constitucionales que están en el centro del caso. Concluyó, en cambio, que los sheriffs quizá no tengan derecho a llevar esos argumentos a un tribunal federal.
La decisión deja la ley en vigor mientras avanza el juicio, y deja a las cárceles de los condados de Nueva York sin los acuerdos de revisión migratoria que algunas mantenían con ICE desde hacía años.
La ley en discusión
La Local Cops, Local Crimes Act (Ley de Policías Locales, Delitos Locales), promulgada el 27 de mayo de 2026, prohíbe a los gobiernos y a las agencias policiales locales de Nueva York ejecutar tareas de control migratorio civil. Su disposición más disputada pone fin a los llamados convenios 287(g), los contratos mediante los cuales la ley federal permite que una oficina de sheriff cumpla ciertas funciones migratorias en nombre de ICE.
La norma va más allá de los contratos. También prohíbe que los agentes de ICE usen máscaras mientras operan en el estado y restringe su acceso a lo que la ley llama lugares sensibles: escuelas, iglesias y tribunales, entre otros.
Quiénes demandaron, y con qué argumentos
Quince sheriffs presentaron la demanda el 25 de agosto contra la gobernadora Kathy Hochul y la fiscal general Letitia James. El sheriff del condado de Rensselaer, Kyle Bourgault, figuró entre los demandantes principales; la petición también llevó los nombres de Todd Hood, del condado de Madison, Don Hilton, de Oswego, y Brian Schenck, de Cayuga.
Su argumento tenía dos partes. La prohibición de los convenios 287(g), sostuvieron, queda desplazada por la ley federal, que fomenta en lugar de impedir la cooperación entre agencias federales y locales. Y las restricciones despojan a sheriffs electos de forma independiente de una autoridad que los principios de autonomía local y de separación de poderes del propio estado de Nueva York les otorgan, al anular contratos que el estado nunca firmó.
Por qué la jueza se detuvo antes
D'Agostino no evaluó ninguno de los dos reclamos. En un fallo de 28 páginas, concluyó que los sheriffs "no han establecido la probabilidad de que tengan capacidad para demandar a los demandados por las supuestas violaciones constitucionales", y señaló la ley neoyorquina que limita de forma estrecha los casos en que un gobierno local puede impugnar una norma estatal por motivos constitucionales. El estado actual del derecho, escribió, "no parece permitir una demanda de este tipo".
También hizo notar lo que los demandantes no aportaron: ni un solo caso en el que se haya permitido a un sheriff electo de forma independiente demandar en su calidad oficial para defender las atribuciones de su cargo.
Es una decisión procesal, no un veredicto sobre el fondo, pero del tipo que puede terminar un caso antes de que el fondo llegue a discutirse.
Las reacciones
Bourgault dijo que estaba revisando la decisión y evaluando su próximo paso. Defendió la revisión migratoria dentro de las cárceles del condado como una "herramienta eficaz para la aplicación de la ley", útil para establecer quién está detenido y por qué delitos fue condenado antes.
James publicó en X el 4 de noviembre, un día después de ganar la reelección, que el intento de los sheriffs estaba muerto, y sostuvo que la policía local debería concentrarse en la seguridad de los neoyorquinos y no en el esfuerzo federal de deportación. "Seguiremos defendiendo nuestras leyes en los tribunales", escribió.
Una ley atacada desde varios frentes
La demanda de los sheriffs es solo uno de ellos. A fines de julio, Hochul y James enviaron cartas a una docena de agencias neoyorquinas, entre ellas la del condado de Madison, exigiendo que dieran por terminados sus convenios con ICE; Hood dijo el 17 de agosto que su oficina ya lo había hecho. La fiscalía de James demanda por separado a sheriffs para forzar la cancelación de los convenios 287(g) y de los contratos para alojar detenidos de ICE.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos también demanda a Nueva York por la ley, y los fiscales federales ya obtuvieron una medida cautelar provisional contra la disposición sobre las máscaras —bloqueada por un juez federal en agosto—, con una contrademanda de James para mantenerla en pie.
La disputa también estuvo en la boleta. El candidato republicano a gobernador, Bruce Blakeman, que hizo campaña a favor de los convenios con ICE, perdió ante Hochul, que ganó un segundo mandato de cuatro años.
Con información de CNY Central, Yahoo News y la fiscalía general de Nueva York.




