El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) prohibió el registro, la importación y la comercialización de unas 15 bebidas que combinan alcohol con ingredientes energizantes, y canceló los registros sanitarios que habían permitido su entrada al país. La medida, anunciada el sábado 24 de octubre de 2026 junto con el Ministerio de Comercio Interior, llega después de varios casos de intoxicación asociados al consumo excesivo de esos productos.
Entre las marcas alcanzadas están Shaka, Shaka Mixer Energy-Vodka y Vodka Energy. La prohibición de venta no se limita a lo que pudiera entrar en el futuro: cubre también el inventario que ya está en las tiendas y en la red minorista. Quedan fuera las bebidas energizantes sin alcohol y las bebidas alcohólicas tradicionales.
Dos casos en cuidados intensivos
Las autoridades sanitarias citaron el consumo excesivo entre jóvenes y grupos vulnerables, incluidas mujeres embarazadas. En agosto, cinco jóvenes mayores de 18 años se intoxicaron en la provincia de Sancti Spíritus, en el centro del país, después de beber más de dos latas de Shaka junto con otras bebidas alcohólicas; uno de ellos necesitó cuidados intensivos. En La Habana se registró otro caso de intoxicación alcohólica vinculada a Shaka que también requirió cuidados intensivos, con el paciente reportado en estado grave.
Hasta ahora, según el recuento de los centros de salud citado por Prensa Latina, no hay muertes registradas por el consumo de Shaka o productos similares.
Qué llevan y qué provocan
Los productos retirados mezclan alcohol con cafeína, taurina, azúcares y vitaminas. El Minsap advirtió que esa combinación puede provocar vómitos, taquicardia, arritmias, hipertensión, trastornos del sueño, alteraciones del sistema nervioso, problemas cardiovasculares y renales y cambios de conducta, y señaló que las personas con comorbilidades pueden morir por ello. El riesgo es mayor, agregó, en quienes tienen hipertensión, cardiopatías, trastornos del sistema nervioso o enfermedad renal.
La viceministra Carilda Peña explicó que las medidas se sostienen en las facultades de la autoridad sanitaria para actuar cuando la salud puede resultar gravemente dañada. El Minsap citó como base legal la Resolución 215 de 1987 y el Decreto Ley 262, y recordó que Cuba es signataria del Codex Alimentarius.
Un producto barato que se volvió popular
Las bebidas energizantes con alcohol —conocidas en la isla por la sigla BECA— se habían extendido porque actúan rápido y cuestan poco, y habían entrado al país cumpliendo las normas técnicas exigidas en su momento. El propio Minsap reconoció que importadores y vendedores atendían una demanda sostenida, y que el Estado buscará "soluciones justas" para compensar las pérdidas de los negocios que invirtieron en el producto. El ministerio no detalló plazos ni mecanismos de compensación.
Con información de Cubadebate, Prensa Latina, Escambray y la agencia EFE.




