Siete tripulantes del buque tanque Wine Trader continuaban desaparecidos la noche del jueves (15), después de que la nave se incendiara en el mar Negro, a unos 24 kilómetros (13 millas náuticas) al sureste de Sulina, en la costa de Rumania. De las 12 personas que iban a bordo, cinco fueron rescatadas.
El buque, con bandera de San Marino, transportaba productos químicos y cubría la ruta de Túnez a Rumania. El incendio se registró alrededor de las 7:00 hora local (4:00 GMT), en un punto situado aproximadamente a una milla del límite de las aguas territoriales rumanas.
Fue el segundo barco alcanzado en menos de 24 horas en la misma zona. La noche del miércoles (14), el Yara J, petrolero y buque químico con bandera de Comoras, informó de un incendio a entre 8 y 10 millas al sureste de Sulina, este sí dentro de aguas rumanas. La propia tripulación apagó las llamas y nadie resultó herido.
Ambos estaban fondeados cerca de la desembocadura del canal de Sulina, que une el mar Negro con el Danubio. Desde que los puertos ucranianos del mar Negro pasaron a ser blanco recurrente de ataques rusos, la ruta fluvial que discurre junto a Rumania y Bulgaria ganó peso en la salida de carga ucraniana.
"Dos drones los alcanzaron"
El presidente rumano, Nicuşor Dan, se refirió al caso durante la reunión de líderes de la Unión Europea. "Dos drones los alcanzaron", dijo. Según él, "habrá una reacción del Estado rumano" en cuanto haya más información. Dan no atribuyó el ataque a ningún país. Una fuente militar de la OTAN afirmó que los drones eran de origen ruso.
El Ministerio del Interior de Rumania envió dos helicópteros Black Hawk y dos barcos con equipos médicos. La cartera informó de que la operación tuvo que contenerse por las condiciones del mar: "En este momento, el rescate no puede hacerse con seguridad por culpa de olas muy grandes."
La OTAN informó además de que otras dos embarcaciones fueron atacadas durante la madrugada: el granelero Sea Destiny, con bandera de las Islas Marshall, dentro de aguas rumanas, y el petrolero Dania J, con bandera de Tanzania, atracado en el puerto ucraniano de Izmail, en el Danubio. En ninguno de los dos casos se informó de víctimas.
Al menos 23 muertos o desaparecidos en diez días
Los ataques de esta semana no son un hecho aislado. Al menos otros cinco buques de carga fueron alcanzados en las proximidades de Rumania y Bulgaria en los últimos diez días, con al menos 23 marineros muertos o desaparecidos; esos casos, sin embargo, ocurrieron fuera de las aguas territoriales de países de la OTAN, que es la diferencia relevante respecto de los episodios del miércoles y el jueves.
El martes (13), dos barcos fueron alcanzados por drones en la costa búlgara y uno de ellos se hundió, según el primer ministro Rumen Radev, que convocó al embajador ruso. Radev afirmó que Ucrania no tendría motivos para atacar barcos que sirven a su propio comercio, pero matizó que no hay pruebas sólidas de que los drones fueran rusos. A comienzos de octubre, un granelero se incendió y se hundió fuera de aguas rumanas: dos personas murieron y 11 fueron rescatadas, y Ucrania responsabilizó a drones rusos.
Ni Rumania ni Bulgaria han culpado directamente a Rusia hasta ahora.
La OTAN y la UE discuten la respuesta
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se reunió con Radev y con Dan este jueves. En una publicación en la red X, Rutte afirmó que la alianza reforzó el flanco oriental, incluidas capacidades antidrón. Dan dijo que la OTAN celebrará una cumbre sobre las incursiones de drones en el espacio aéreo de Europa del Este.
Radev afirmó que los líderes europeos discutirían una propuesta de moratoria para los ataques contra buques civiles en el mar Negro. Rumania comparte 614 kilómetros de frontera terrestre con Ucrania.
Con información de Al Jazeera, MarineLink y declaraciones de la Presidencia de Rumania y del Ministerio del Interior rumano.




