Rusia lanzó 39 misiles balísticos y más de 120 drones contra instalaciones energéticas e infraestructura crítica de Ucrania en la madrugada del miércoles, en un ataque concentrado en Kiev, la región de la capital y Járkov. Las cifras las dio el presidente Volodímir Zelenski, que afirmó que era la tercera noche consecutiva de bombardeos contra la red eléctrica y las instalaciones de petróleo y gas del país.
En Kiev murieron cinco personas y 36 resultaron heridas, según la policía de la capital. El balance subió a lo largo del día: por la mañana, el Servicio Estatal de Emergencias contabilizaba tres muertos y 21 heridos.
Dos distritos alcanzados
En el distrito de Desnianski, un edificio residencial de nueve plantas fue alcanzado y ardió en una superficie de unos 400 metros cuadrados. Allí murieron dos personas y los rescatistas sacaron a 16 vecinos del inmueble. Cuatro de los hospitalizados estaban en estado grave, entre ellos un niño de ocho años. En el distrito de Holosíivski fue alcanzado un edificio no residencial, con un muerto y un herido. Psicólogos de los servicios de emergencia atendieron a 110 personas en los lugares de los ataques.
Las tres centrales de Kiev
El blanco declarado fue la generación de calor y electricidad. Zelenski afirmó que un misil balístico impactó en la CHP-4, una de las principales instalaciones energéticas de la capital. El primer ministro Serhii Koretski dijo que las tres centrales de cogeneración de Kiev fueron alcanzadas. Más de 600.000 personas se quedaron sin electricidad, según el presidente ucraniano, y DTEK, la mayor distribuidora privada del país, aplicó cortes de emergencia en varios distritos de la capital.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el ataque y afirmó haber golpeado seis centrales en Kiev, la región de la capital y Járkov, además de un centro de datos que, según Moscú, se usaba para recabar información sobre las fuerzas rusas. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschkó, describió la acción como "un ataque masivo con misiles balísticos" contra instalaciones energéticas de la ciudad y su entorno.
Treinta y nueve misiles balísticos en una sola noche es una cifra alta incluso para el patrón de los ataques contra la infraestructura ucraniana, y llega al inicio de la temporada de calefacción, cuando las centrales de cogeneración abastecen a las ciudades de electricidad y calor al mismo tiempo.
El alto el fuego que el Kremlin no confirmó
El ataque ocurre tres días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara, el domingo 11, que Rusia y Ucrania habían acordado un "alto el fuego energético": la suspensión mutua de ataques a instalaciones de energía. Zelenski confirmó haber aceptado interrumpir la campaña ucraniana contra las refinerías rusas; el último ataque de ese tipo del que se informó fue el viernes anterior.
El Kremlin nunca confirmó que Moscú se sumara. El lunes 13, un portavoz se limitó a decir que los contactos sobre el asunto continuaban y que no había "cambios hasta el momento".
"Rusia ha desperdiciado la oportunidad de desescalada y ha elegido claramente continuar su guerra insensata de aniquilación", escribió Zelenski en sus redes sociales, y pidió que "Estados Unidos y TODOS en el mundo que no cierran los ojos ante la realidad" respondan "con firmeza".
Sin aviso previo
Zelenski volvió a quejarse de la ausencia de aviso anticipado de los aliados occidentales. Según él, Ucrania detectó los misiles solo cuando ya se acercaban a Kiev. "Una vez más, ninguna alerta previa de nuestros socios", escribió.
Esa misma madrugada, el asesor de tecnología de la presidencia ucraniana Serhii Beskrestnov afirmó en Telegram que SpaceX impuso restricciones a los terminales Starlink, impidiendo que las unidades de uso militar operaran por encima de 160 km/h y entorpeciendo misiones. "Obviamente, esta acción no puede ser una coincidencia y está ligada a la situación política actual", dijo.
Del lado ruso, el Ministerio de Defensa informó de que había derribado 902 drones ucranianos durante la noche, 180 de ellos cerca de Moscú; el alcalde Serguéi Sobianin habló de 493 aparatos en dirección a la región de la capital rusa. El gobernador de Sarátov, Román Busarguin, informó de un muerto y daños en edificios residenciales. Ninguna de esas cifras fue verificada de forma independiente.
Se esperaba a Zelenski en Londres el miércoles para reunirse con el primer ministro británico Andy Burnham, que afirmó que el Reino Unido estará con Ucrania "todo el tiempo que haga falta". El presidente ucraniano podría viajar después a Bruselas esta misma semana, para una cumbre de la Unión Europea.
Con información de Al Jazeera, Associated Press, Meduza y Euronews.




