Manifestantes irrumpieron en el edificio del Ministerio de Educación de Albania, en Tirana, y prendieron fuego a su interior, según la policía. La capital vivió dos días seguidos de enfrentamientos entre estudiantes y la policía antidisturbios, que usó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar las concentraciones. Sumadas, las dos jornadas dejaron 39 detenidos.
Reuters describió el episodio como el estallido más violento de una ola de protestas que recorre el país desde mayo.
Dos días, dos balances
El martes 13, cientos de estudiantes se concentraron frente al ministerio. Según la policía, parte de los manifestantes lanzó ladrillos y bloques de hormigón contra el edificio e incendió una barricada; algunos usaron cócteles molotov, petardos y piedras contra los agentes. El balance policial del día fue de 23 detenciones, seis policías heridos y una periodista herida.
El miércoles 14, miles volvieron al frente del ministerio. Los manifestantes arrancaron vallas de la acera para bloquear una calle, volcaron papeleras y prendieron fuego a contenedores de basura. El edificio del ministerio se incendió, y una sucursal del Raiffeisen Bank en las cercanías también fue alcanzada por las llamas. La policía informó de otras 16 detenciones.
Hay divergencia entre las fuentes sobre el recuento de los días de movilización: Al Jazeera trató el miércoles como el tercer día consecutivo de actos, mientras Reuters lo describió como el segundo.
Lo que piden los estudiantes
Los organizadores afirman que la movilización trata de las condiciones de las universidades, del costo de la educación superior, de la falta de apoyo financiero a los estudiantes y de las perspectivas de empleo tras la graduación. En los actos, esa agenda se sumó a una exigencia directa: la renuncia del primer ministro Edi Rama, en el poder desde 2013.
"Albania necesita una revolución, un cambio, un derrocamiento completo del sistema", dijo a Al Jazeera la manifestante Luljeta Kola.
El gobierno condena la violencia
La vice primera ministra Albana Kociu condenó los ataques en una publicación en Facebook. Afirmó que la protesta es un derecho legítimo, pero que no puede justificar la violencia ni la destrucción de la ciudad, y pidió a los ciudadanos que se alejen del vandalismo. "La violencia no ha sido, no es y nunca será una solución", escribió.
De un resort a una ola nacional
La movilización estudiantil encaja en un ciclo más largo. Desde mayo, Tirana registra actos casi diarios — un movimiento apodado "Revolución Flamenco", nacido de la oposición a un proyecto de resort en una zona protegida del sur del país vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. Los manifestantes alegaban corrupción y falta de transparencia en los permisos.
Besar Likmeta, editor de la Red Balcánica de Periodismo de Investigación (BIRN), dijo a Al Jazeera que las reivindicaciones se ampliaron después, pasando a incluir medidas anticorrupción y oportunidades para los jóvenes. Albania es candidata a la adhesión a la Unión Europea, y el avance de esas negociaciones tiene la calidad de las instituciones y la lucha contra la corrupción entre los criterios que evalúa el bloque.
Con información de Al Jazeera, Reuters y la Agencia Anadolu.




