El Senado de Brasil aprobó en la noche del miércoles (14) la PEC 221/2019, la propuesta de enmienda constitucional que acaba con la jornada 6x1 —seis días de trabajo por uno de descanso— y reduce el techo constitucional de la semana laboral de 44 a 40 horas. El resultado fue idéntico en las dos vueltas, celebradas en la misma sesión: 75 votos a favor y 1 en contra.
Una solicitud de los líderes partidarios, aprobada por el Pleno, acortó el intervalo reglamentario entre las dos rondas, lo que permitió cerrar ambas votaciones esa misma noche. El único voto en contra, en las dos, fue del senador Hamilton Mourão (Republicanos-RS), que no habló durante la sesión. Ya aprobada antes en la Câmara dos Deputados (Cámara de Diputados), la propuesta no va a sanción presidencial: una enmienda constitucional es promulgada por las Mesas de las dos cámaras.
Qué cambia
- El descanso semanal remunerado sube de uno a dos días, uno de ellos preferentemente el domingo.
- El techo constitucional de la jornada baja de 44 a 40 horas semanales, manteniendo el límite de ocho horas diarias, con posibilidad de compensación de horas y de reducción por acuerdo o convenio colectivo.
- La reducción no puede generar recorte salarial, nominal ni proporcional, incluidos los salarios mínimos de categoría.
La transición dura 14 meses
Según el texto aprobado, dos meses después de la publicación de la enmienda el techo pasa a 42 horas semanales y entra en vigor la garantía de los dos días de descanso. Doce meses más tarde, el límite baja a 40 horas. Son 14 meses hasta la regla final, sin reducción de salario en el camino.
Hay una excepción: los trabajadores con título universitario y una remuneración a partir de R$ 21.188,87 pueden pactar la jornada directamente con el empleador, siempre que se preserven los dos días de descanso.
Lo que se dijo
El relator de la PEC, el senador Omar Aziz (PSD-AM), resumió la votación como un hito para el Legislativo: "A gente entra para a história, Câmara e o Senado" ("Entramos en la historia, la Câmara y el Senado").
Al abrir la sesión, el presidente del Senado, Davi Alcolumbre (União-AP), dijo tener "la certeza absoluta de que vamos a cumplir nuestro deber con absoluta responsabilidad". Alcolumbre se había comprometido a llevar la propuesta al Pleno después de las elecciones, para que los senadores decidieran sin presión electoral.
Del otro lado del debate, el líder del PL, Carlos Portinho (RJ), argumentó que un derecho solo se sostiene si hay empleo y pidió que el Senado mirara "los dos lados de la mesa". Paulo Paim (PT-RS), que habló de una lucha de 40 años por los derechos laborales, afirmó que la decisión devuelve al trabajador la libertad de no trabajar de lunes a sábado.
Por qué importa el número
El recorte de cuatro horas en el techo semanal es el primero desde la Constitución de 1988, que lo fijó en 44 horas. El efecto práctico, sin embargo, no es uniforme: pesa más en sectores donde la jornada 6x1 es el estándar —comercio, servicios y logística— y menos donde la semana de cinco días ya está en el contrato o en el convenio colectivo. También por eso la enmienda trae una regla de transición en lugar de aplicación inmediata.
Con información de Agência Senado y Times Brasil.




